Rusia demandó explicaciones y pruebas al Reino Unido para demostrar las acusaciones sobre la presunta implicación de este país en un nuevo incidente de ataque químico.

En coincidencia con las noticias positivas de los aficionados ingleses sobre el Mundial de Fútbol en esta nación, contrario a la campaña antirrusa desplegada por el gobierno y los medios, Londres vuelve a acusar a Rusia de un ataque químico.

Uno de dos pacientes murió en la localidad inglesa de Aimsbery, lo cual fue consecuencia, según Londres, del empleo del Navichok, un término que acuñó Occidente, para mostrar un arma química aparentemente producida solo en Rusia.

El representante de Rusia en la Organización para la Prohibición de Armas Químicas, Alexander Shulguin, desmintió los anuncios de que el Reino Unido puso al tanto del referido incidente a esa entidad internacional.