Compartir

Beijing. – La brasileña Dilma Rousseff asumió hoy formalmente la presidencia del Nuevo Banco de Desarrollo, asentado en la municipalidad china de Shanghái y establecido por el grupo Brics para financiar proyectos en distintos sectores.

A la ceremonia asistieron representantes de los miembros del bloque y como invitado especial estuvo el presidente del gigante suramericano, Luiz Inácio Lula da Silva, quien llegó a esa urbe para iniciar una visita oficial.

Tras recibir el mandato, Rousseff delineó las proyecciones futuras de la institución financiera y ratificó el compromiso con el apoyo a programas de progreso sostenible e infraestructura de sus miembros y otras naciones en desarrollo.

El pasado 24 de marzo, los gobernadores del Banco eligieron por unanimidad a Rousseff para encabezar la entidad y, como parte de su función, dirigirá al personal operativo y las actividades ordinarias.