La tensión entre los dos países ha ido en aumento desde que Estados Unidos decidió reforzar su contingente militar.

El secretario interino de Defensa de Estados Unidos, Patrick Shanahan, confirmó que el Pentágono considera enviar tropas adicionales a Oriente Medio, como una de las formas de reforzar la protección de las fuerzas estadounidenses en la región.

Por su parte, el presidente de Irán, Hasán Rohaní, declaró este jueves que Teherán no se rendirá ante la presión de Estados Unidos, y no renunciará a sus objetivos, incluso en caso de que la República Islámica sea bombardeada.

La tensión entre los dos países ha ido en aumento desde que Estados Unidos decidió reforzar su contingente militar en esas aguas, con el grupo de combate del portaviones Abraham Lincoln, así como con un grupo operativo de bombarderos.

El lunes, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que Teherán se enfrentará a una gran fuerza si intenta dar cualquier paso en falso, pero reconoció que nada así ha sucedido o vaya suceder.