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La Habana, Cuba. – Para Eduardo Griñán, director general de la Empresa de Productos Lácteos de Santiago de Cuba, hablar del impacto del bloqueo en la entidad es hablar de una realidad difícil.

Griñán explica que cerca del 90% de la materia prima utilizada por la industria era importada, principalmente la leche en polvo. La provincia santiaguera, añade, no es una zona lechera capaz de sustituir ese suministro.

La escasez no se limita a los ingredientes, la producción necesita electricidad y combustible para acopiar la leche, mantener la cadena de frío y transportar los productos.

En paralelo, la empresa busca alternativas energéticas. Una de sus plantas en Palma Soriano ya cuenta con una instalación solar que le permite operar de manera autónoma, sin depender de la red eléctrica. En Santiago de Cuba se trabaja en una solución similar para la pasteurizadora, la mayor fábrica de la entidad.

Con información de TV Santiago