La Habana, Cuba. – Este domingo ocho de marzo, a las 12 de la noche, se adelantó una hora el reloj para dejar establecido en todo el país el Horario de Verano, dando fin al actual horario normal.
La aplicación del horario de verano constituye una medida de alta incidencia en el ahorro energético, pues permite hacer un uso más racional de la luz solar y reducir significativamente la máxima demanda a la hora pico.
Con el horario de verano se reduce el consumo de electricidad para la iluminación, y al desplazarse una hora el encendido de luces, dejarán de coincidir, en gran medida, la demanda de electricidad para iluminarnos con la cocción de alimentos.
Es importante reiterar que todo lo que se haga para lograr un uso más racional de la energía redundará en beneficio de todos y de la economía, en momentos en que se recrudece el cerco yanqui con el bloqueo energético.