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Carlos del Porto Blanco

El rendimiento académico ha seguido disminuyendo en los países de la OCDE[i] (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) hasta llegar a los promedios más bajos jamás observado en matemáticas y lectura. El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA), es el último estudio publicado el martes 8 de septiembre de 2026. En la los países de la OCDE, el rendimiento de uno de cada cinco jóvenes de 15 años en ciencias, matemáticas y lectura es ahora bajo, lo que supone una subida con respecto al 16 % registrado en 2022.

El informe PISA 2025 es el mayor análisis realizado hasta la fecha, ya que contó con la participación de 760 000 estudiantes de 91 países y territorios, representando a unos 33 millones de jóvenes de 15 años en todo el mundo, y alertó del deterioro «especialmente preocupante» en lectura. Latinoamérica mejora. Alemania registra sus peores resultados históricos. Esta edición se centró en las ciencias, donde el rendimiento medio se estabilizó entre 2022 y 2025 en los países de la OCDE, tras la caída registrada entre 2009 y 2022.

La OCDE evalúa periódicamente los conocimientos y habilidades de los estudiantes de 15 años en sus Estados miembros y países socios, y publica los resultados en el estudio PISA. Los autores destacan que los resultados de las pruebas son indicativos del éxito a largo plazo de los países.

A menudo damos a los niños respuestas que recordar en lugar de problemas a resolver. Roger Lewin.

Algunos datos clave del informe son los siguientes:

  • Participación: Más de 760 000 estudiantes de 15 años, representando a 33 millones de jóvenes en 91 países y territorios.
  • Enfoque principal: Ciencias (junto con lectura, matemáticas y una nueva evaluación de «aprendizaje en el mundo digital»).
  • Tendencia general: Los resultados muestran una estagnación o declive continuo en el rendimiento educativo global tras la caída sin precedentes de 2022.

Entre los años 2015 y 2025, la puntuación media en lectura disminuyó 28 puntos en los países de la OCDE, lo que equivale a un año y medio de aprendizaje aproximadamente. La puntuación en matemáticas cayó 22 puntos, lo que representa algo más de un año de aprendizaje. Entre los participantes no pertenecientes a la OCDE, durante ese mismo período, la puntuación en lectura cayó 16 puntos y la puntuación en matemáticas, ocho puntos.

El contexto socioeconómico continúa siendo un factor importante a la hora de prever el rendimiento. En los países de la OCDE, los estudiantes favorecidos obtuvieron 85 puntos más en ciencias que los alumnos desfavorecidos. Las diferencias se redujeron entre 2022 y 2025, pero fundamentalmente debido a que los estudiantes favorecidos obtuvieron un rendimiento peor, y no a una mejora entre los alumnos desfavorecidos.

«El informe PISA 2025 mostró que es urgente revertir la disminución del rendimiento académico. Los mejores sistemas educativos se centran en una menor cantidad de áreas con una mayor profundidad, invierten en los docentes, involucran a los padres y ofrecen apoyo específico a los estudiantes y las escuelas que más lo necesitan», aseguró Mathias Cormann, secretario general de la OCDE. «La tecnología y la IA pueden reforzar el aprendizaje y contribuir a la preparación de los jóvenes para el futuro, pero solo si se utilizan con criterio, y no en detrimento de la atención, el esfuerzo y la comprensión».

Entre 2015 y 2025, en contraste con la tendencia generalizada, algunos sistemas educativos mejoraron su rendimiento. Los resultados en ciencias mejoraron en Lituania, Eslovaquia, Türkiye, República Dominicana, Georgia, Macao (zona de China que fue domino portugués), Montenegro, Qatar, Tailandia, los Emiratos Árabes Unidos y Uruguay.

En Türkiye, Eslovaquia, Montenegro, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, aumentó el porcentaje de estudiantes con alto desempeño y disminuyó el de alumnado con bajo rendimiento en ciencias. La mayoría de las provincias y los municipios chinos participantes, además de Estonia, Japón, Corea del Sur, Singapur, Taipéi y el Reino Unido, se situaron entre los diez sistemas educativos con mejores resultados en ciencias, matemáticas y lectura.

Ningún país latinoamericano figura entre los mejor posicionados en las tres disciplinas evaluadas, aunque algunos, como Uruguay, Costa Rica y El Salvador, mejoraron sus resultados en ciencias respecto del último informe publicado hace tres años. Debo señalar que Cuba no figuró entre los países considerados.

El informe PISA 2025 también muestra que, si se recurre a la inteligencia artificial y a las herramientas digitales, es necesario usarlas con cuidado, para fines claramente definidos y de forma moderada. Los estudiantes tienden a obtener resultados inferiores cuando este uso es excesivo o cuando los dispositivos se utilizan por placer en la escuela.

Las distracciones digitales también afectan a la clase en general. Más de uno de cada cuatro estudiantes afirmaron que sus compañeros se distraían con los dispositivos digitales en la mayoría de las clases de ciencias o en todas ellas. Los estudiantes con compañeros sujetos a estas distracciones obtuvieron peores resultados y se sintieron menos implicados en el aprendizaje y menos conectados con su escuela.

Los estudiantes que afirmaron no haber utilizado IA para las tareas de redacción obtuvieron mejores resultados que aquellos que sí lo hicieron. Sin embargo, entre los usuarios habituales de la IA, los estudiantes que la utilizaron como ayuda para aprender y a los que se les enseñó a evaluar la calidad de la información generada por IA mostraron un rendimiento superior que aquellos que no recibieron esas orientaciones.

PISA 2025 introdujo una nueva evaluación centrada en las habilidades de resolución de problemas computacionales en los jóvenes, examinando su capacidad para utilizar herramientas de modelado y programación, realizar experimentos y construir, diseñar y desarrollar productos digitales. Aunque no existe un umbral formal de competencia básica en esta escala, el Nivel 3 marca el punto en el que los estudiantes comienzan a demostrar conocimientos y habilidades lo suficientemente sólidos como para progresar rápidamente. Alrededor de dos tercios de los estudiantes de los países de la OCDE alcanzaron el Nivel 3 o superior, y cerca de una cuarta parte llegó a los dos niveles de competencia más altos (Niveles 5 o 6). Los estudiantes de China, Singapur obtuvieron las puntuaciones medias más altas.

En promedio, entre los países de la OCDE, el 76 % de los estudiantes declaró sentir que pertenece a su centro escolar. Esa cifra alcanzó el 90 % en España, seguido por Japón. En el extremo opuesto, el 64 % o menos expresó sentir pertenencia a la escuela en Dinamarca, Polonia, Italia y Lituania. Las chicas manifestaron un sentido de pertenencia significativamente menor que los chicos, y los estudiantes en situación de desventaja socioeconómica declararon sentirse menos integrados que sus compañeros con mayores ventajas.

Los estudiantes viven en entornos donde abunda la información proveniente de fuentes poco fiables, la cual a menudo resulta difícil de distinguir de las pruebas fidedignas. En ese contexto, no basta con que los estudiantes respalden la verificación de datos en abstracto; también deben aprender cuándo y cómo sopesar las pruebas, cuestionar afirmaciones basadas en la intuición y evaluar la fiabilidad de los distintos tipos de información. En promedio, en los países de la OCDE, menos de la mitad de los estudiantes afirmó tanto verificar la credibilidad de las fuentes de información como confiar más en la evidencia científica que en el sentido común. Por el contrario, el algo más de la tercera parte, indicó que verificaba las fuentes, pero se basaba en el sentido común, mientras que el 11 % señaló confiar en la evidencia científica sin verificar las fuentes. Otro 5 % declaró no verificar las fuentes ni priorizar la evidencia científica. Eso sugiere que una gran proporción de jóvenes de 15 años podría ser vulnerable a la información errónea y a la desinformación.

Valorando por regiones

En Europa, Estonia, Reino Unido, Finlandia e Irlanda destacaron por situarse por encima de la media de la OCDE, al igual que Canadá y Nueva Zelanda fuera del continente. España se mantiene cerca de la media de la OCDE, pero registra un fuerte deterioro en lectura y matemáticas, siguiendo la tendencia de retroceso observada en gran parte del mundo.

Alemania, en cambio, se situó cerca del promedio de los países evaluados en las tres áreas. Los resultados de los jóvenes de 15 años en matemáticas, comprensión lectora y ciencias fueron «los más bajos jamás registrados», según el estudio. Sus resultados promedio en matemáticas y comprensión lectora en 2025 fueron inferiores a los de la prueba PISA anterior, realizada en 2022. En ciencias, fueron prácticamente los mismos. Eso refuerza una «tendencia negativa» en Alemania al considerar toda la década.

Según el estudio, poco menos del 70 % de los estudiantes alemanes alcanzaron el nivel de alfabetización lectora definido por la OCDE como el nivel mínimo de capacidad para comprender la idea principal de un texto de longitud media. En China, comparativamente, el 93 % alcanzó este nivel.

En el caso de nuestra zona, América, Uruguay y Chile volvieron a figurar entre los sistemas educativos mejor posicionados de la región. La región sigue por debajo de la media de los países de la OCDE.

La motosierra aplicada por Javier Milei a la educación pública de Argentina aceleró el deterioro de las escuelas del país sudamericano. Los resultados de PISA 2025 muestran que el rendimiento de los estudiantes de 15 años cayó en matemáticas, lectura, ciencias e informática, tanto en comparación con 2022 como con 2018. Argentina, que en el siglo XX se preciaba de tener uno de los mejores sistemas de educación pública de todo el continente, ocupa ahora el vagón de cola en la enseñanza secundaria, adelantada por Uruguay, Chile, Colombia, México, Brasil y Perú.

El informe pone el dedo en la llaga en la creciente desigualdad educativa de la Argentina actual, donde el presupuesto para la enseñanza pública ha caído más de un 45 %, pero, “La Libertad avanza”, según dice su presidente. Según el informe, entre 2022 y 2025 aumentó la distancia entre los estudiantes argentinos con mejores y peores resultados tanto en matemáticas como en ciencia, mientras que se mantuvo casi sin cambios en comprensión lectora.

Los resultados de Estados Unidos muestran una imagen muy negativa en lectura. A pesar de estar ligeramente por encima de la media entre los países evaluados en esa métrica, los resultados de los alumnos estadounidenses se desplomaron 14 puntos en lectura, 20 puntos vienen a ser lo que se aprende aproximadamente en un curso escolar— hasta alcanzar el puntaje más bajo desde el 2000, cuando comenzó esta evaluación. Asimismo, una ligera bajada en el puntaje de matemáticas con respecto a 2022, tras un empeoramiento más pronunciado desde 2018, también representa el nivel más bajo desde que el país se somete a las pruebas PISA. En ciencia, en cambio, los resultados se han mantenido estables.

El resultado de México muestra una tendencia de caída en matemáticas, con siete puntos menos que en la edición anterior en 2022 y también en lectura. En ciencia, los alumnos mexicanos mejoran ligeramente, cuatro puntos más que en la anterior edición, manteniéndose en promedios similares a lo largo de los años. En las tres áreas, México está por detrás de la media de los países de la OCDE.

Los resultados de los estudiantes de Colombia muestran un deterioro en los últimos tres años, pero menos acentuado que el promedio de los otros países. La categoría de lectura es la más afectada, le sigue matemáticas, ciencias tiene un leve repunte. Aunque ninguna categoría supera las mediciones de 2015, el deterioro se ralentiza. La OCDE, además, señaló que los resultados “parecen más positivos” si se toma en cuenta la ampliación de la cobertura de la educación secundaria.

Los resultados del informe muestran que la escuela de Costa Rica sigue sin alcanzar los estándares de la OCDE. Salvo por un repunte moderado en ciencia, el desempeño de los estudiantes se mantuvo estancado respecto a 2022 en matemáticas y lectura.

Los estudiantes de Brasil están por debajo de la media de la OCDE en las tres áreas evaluadas: ciencias, matemáticas y lectura. Los resultados de 2025 fueron prácticamente los mismos que en 2022, y el informe subraya que la estabilidad de los resultados “se extiende desde hace más de una década”. El país también está por debajo de la media de la OCDE si se tiene en cuenta el porcentaje de estudiantes que tiene un buen nivel en al menos una disciplina, y al mismo tiempo, el grupo de alumnos que son buenos en las tres asignaturas se redujo. La nota en ciencia es seis puntos más que en 2022 y ocho más que en 2015, siendo la única disciplina que ha mejorado. La nota en matemáticas, en cambio, ha empeorado recientemente. También cayeron los resultados en lectura.

Chile tuvo un retroceso en matemáticas y lectura, mientras que en ciencias se mantuvo estable. Uno de los pocos datos que rompe la tendencia negativa es la desigualdad: entre 2015 y 2025 la brecha de rendimiento en ciencias entre los estudiantes más ricos y más pobres —el eje del estudio— se achicó en Chile, impulsada por una mejora entre los alumnos desfavorecidos, aunque los aventajados siguen sacándoles 76 puntos de ventaja.

Rendimiento Académico: Luces y Sombras

  • Ciencias (Foco principal): Se mantiene relativamente resiliente. La caída promedio en la OCDE fue modesta (de 489 a 482 puntos entre 2015 y 2025). Países como Costa Rica, Eslovaquia, Türkiye y Reino Unido mejoraron sus puntuaciones.
  • Matemáticas: El panorama es más desafiante. Se registró una caída de 22 puntos en la última década (equivalente a más de un año de aprendizaje). El declive fue especialmente pronunciado después de 2018.
  • Lectura: Es el área con la caída más pronunciada. Los países de la OCDE perdieron 28 puntos entre 2015 y 2025 (16 puntos en países no-OCDE). Esa tendencia es preocupante porque la lectura es la base para el aprendizaje en todas las demás materias y esencial para filtrar información en la era digital.
  • Alumnos con bajo rendimiento: El 20 % de los estudiantes de 15 años en la OCDE no alcanza el nivel básico en las tres materias (frente al 16 % en 2022). Eso significa que carecen de las habilidades fundamentales para la vida laboral y cotidiana.
  • Éxitos destacados: Los sistemas educativos de Pekín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang (China) y Singapur fueron los de mejor rendimiento en las tres áreas. Les siguen Estonia, Japón, Corea del Sur, Macao (China), Taipéi y Reino Unido, todos en el top 10.

El Problema de la Lectura y la Era Digital

El informe pone el foco en el declive de la lectura y su relación con el entorno digital:

  • Lectores «apresurados»: La proporción de estudiantes que leen rápido pero incorrectamente (respuestas rápidas y erróneas) casi se duplicó entre 2018 y 2025 (del 4.6 % al 8.9 %).
  • Habilidades críticas: Las mayores caídas se dan en las habilidades más necesarias para la era de la IA: evaluar información, conectar fuentes múltiples y pensar críticamente.
  • Uso de dispositivos: El uso moderado de dispositivos digitales para el aprendizaje se asocia con mejor rendimiento, pero el uso excesivo o para ocio en la escuela se vincula con peores resultados. Más de uno de cada cuatro estudiantes reporta que sus compañeros se distraen con dispositivos en la mayoría de las clases de ciencias.

El Impacto de la IA en el Aprendizaje

  • Uso de chatbots: El 46 % de los estudiantes usa IA al menos una vez a la semana para «ayudarles a aprender», y un 29 % para redactar textos.
  • Relación compleja con el rendimiento: Los estudiantes que no usan IA para tareas específicas (como resumir textos) obtienen mejores puntuaciones que quienes la usan. Sin embargo, los usuarios semanales de IA para fines generales rinden similar a los no usuarios.
  • La clave está en la guía: Los estudiantes que usan IA con frecuencia y también reciben formación para evaluar la información generada por IA obtienen mejores resultados. El riesgo es que esas oportunidades de aprendizaje crítico son más comunes entre estudiantes socioeconómicamente aventajados, creando una nueva brecha digital.

Actitudes y Bienestar del Estudiante

  • Motivación en declive: La proporción de estudiantes que no encuentran aburrido aprender cosas nuevas cayó en 60 sistemas educativos. La perseverancia también disminuyó en 32 sistemas.
  • Sentido de pertenencia: Mejoró desde 2022. En 39 sistemas, más estudiantes reportaron sentirse parte de su escuela.
  • Apoyo familiar: Los estudiantes reportaron menos apoyo familiar en casi todos los países en comparación con 2022, especialmente entre chicos y estudiantes desfavorecidos.
  • Bullying: El acoso escolar se asocia con un menor rendimiento y sentido de pertenencia. El ciberacoso, aunque raro (3 %), está vinculado a las mayores brechas de rendimiento.

Equidad y Desigualdad

  • Brecha socioeconómica: El estatus socioeconómico sigue siendo un fuerte predictor del rendimiento (explica el 12 % de la variación en ciencias).
  • Paradoja de la equidad: La brecha socioeconómica se redujo entre 2022 y 2025, pero no porque los desfavorecidos mejoraran, sino porque los estudiantes aventajados empeoraron.
  • Sistemas equitativos: China, Canadá, Estonia, Irlanda, Japón y Corea del Sur demostraron que se puede combinar alto rendimiento con alta equidad (menos del 10 % de la variación explicada por el nivel socioeconómico).

Recomendaciones para los Políticos (Según el Secretario General de la OCDE)

El informe sugiere varias palancas para mejorar los sistemas educativos:

  1. Enfoque en lo esencial: Priorizar la profundidad sobre la amplitud. Enseñar menos temas, pero con verdadero dominio.
  2. Alinear el sistema: Currículo, enseñanza y evaluación deben reforzarse mutuamente.
  3. Eliminar distracciones digitales: Limitar el uso de smartphones y dispositivos no instructivos en clase.
  4. Apoyar a los docentes: Equiparlos con habilidades prácticas para explicar, gestionar el aula y motivar.
  5. Usar la IA con propósito: Utilizarla para retroalimentación y práctica personalizada, pero sin sustituir el esfuerzo cognitivo del estudiante. «La comprensión real viene de hacer el pensamiento, no de que una herramienta lo haga por nosotros».

El informe PISA 2025 muestra un panorama de estancamiento y retroceso, especialmente en lectura y matemáticas. La pandemia no es la única culpable; hay tendencias previas como la disminución del placer por la lectura y el aumento de la digitalización. El gran desafío para los sistemas educativos es adaptarse a la era de la IA, no solo equipando con tecnología, sino enseñando a los estudiantes a pensar críticamente, mantener la atención y perseverar en un mundo lleno de distracciones.

Preparar a los jóvenes para prosperar y liderar en un mundo en rápida evolución requiere más que una sólida competencia académica. A medida que el aprendizaje a lo largo de la vida y la adquisición de nuevas competencias (tanto para mejorar el desempeño actual como para adaptarse a nuevos roles) cobran mayor importancia, los estudiantes necesitan la motivación, la capacidad de agencia y las estrategias de aprendizaje que les permitan asumir el control de su propio proceso formativo a lo largo de su vida. Los resultados de PISA 2025 demuestran que estas dimensiones del compromiso no solo guardan una relación positiva con el rendimiento estudiantil, sino que también se refuerzan mutuamente.

Esa relación se refleja asimismo en tendencias recientes: en numerosos sistemas educativos, el descenso en el rendimiento académico ha coincidido con una disminución del compromiso de los estudiantes. El informe destaca además que los alumnos tienen mayores probabilidades de éxito cuando experimentan un sentido de pertenencia, valoran la importancia de la escolarización y aprenden en entornos seguros, propicios y bien dotados de recursos. Unas relaciones sólidas con las familias y el profesorado desempeñan también un papel fundamental a la hora de fomentar tanto el compromiso como el rendimiento. En conjunto, estas conclusiones subrayan la necesidad de que los sistemas educativos adopten un enfoque integral del aprendizaje —uno que valore tanto la competencia académica como el compromiso— y garanticen que todos los estudiantes cuenten con el apoyo, las oportunidades y los recursos necesarios para alcanzar su máximo potencial, tanto en el ámbito escolar como más allá de él.

El informe puede ser descargado de: https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2026/09/pisa-2025-results-volume-i_5265bfb1/73451bc5-en.pdf

Referencias