La Habana, Cuba.- El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, calificó hoy las medidas estadounidenses como un desafío de grandes proporciones a todos los Estados.
En la red social X recalcó que la decisión imperialista fue tomada bajo la falacia de la supuesta amenaza a la seguridad nacional y consiste en amenazar con aranceles punitivos a los países que exporten combustible a Cuba.
Equivale a limitar, con pretextos absurdos, la prerrogativa soberana de cada país a la hora de determinar si exporta y a qué destino exporta sus productos nacionales patrimoniales, escribió el canciller.
¿Quién puede asegurar cuál es el límite de esa facultad que, con la agresión a Cuba, se adjudica ahora Estados Unidos?; al recalcar que la guerra energética puede convertirse en castigo por exportaciones de cualquier otro bien desde cualquier mercado que compita con el estadounidense.