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Granma, Cuba. – Tras la entrada a Cuba por suelo santiaguero, el poderoso huracán Melissa intensificó sus vientos y precipitaciones asociadas, lo que provoca crecidas de ríos y sus afluentes en la Sierra Maestra y con ello el llenado creciente de las cuencas hídricas.

Contactos directos con pobladores de la comunidad de Santo Domingo, antesala del pico real del Turquino y de Purial de Vicana, confirman que las aguas bajan arrollando todo a su paso.

En Pilón, Media Luna, Bartolomé Masó y Buey Arriba, extensas zonas bajas están inundadas, pero la oscuridad y la limitación de movimiento impide determinar pérdidas de cualquier índole.

El actual sistema ciclónico se ubica en tercer lugar igualado con el llamado Huracán del Día del Trabajo de septiembre de 1935, cuyo valor de presión mínima fue de 892 hectopascal.