La Habana, Cuba. – Asediada y vilipendiada, Cuba ha logrado enfrentar el flagelo del nuevo coronavirus con el desarrollo de cinco candidatos vacunales propios en medio del recrudecimiento del bloqueo.

La Administración Trump, que se convirtió en recordista histórico en lo referido a las medidas anticubanas, apretó el cerco de una manera terrible, incluso en medio del azote de la Covid-19. Poco más de la cuarta parte de las 240 medidas lanzadas contra Cuba, llegaron en medio de la lucha contra el mortal virus.

Esa hostilidad nos hizo la vida más difícil, pero no impidió que científicos y personal de salud cerraran filas y apelaran a todo el talento acumulado para desarrollar nuestros propios proyectos de inyectables, algo que han logrado pocos países, la mayoría del llamado Primer Mundo.

Vacunación en la ONU

Como consecuencia del bloqueo, en los últimos meses, varios antiguos suministradores de BioCubaFarma se negaron a vender a Cuba los suministros necesarios para la producción de nuestras vacunas. De esa forma, se hizo más costoso el proceso de elaboración de nuestros candidatos vacunales y de paso se demostró que hay una voluntad por entorpecer el avance de los inyectables cubanos.

Pero ni siquiera esa malsana intención ha podido impedir la llegada de las tres Soberanas, además de Abdala y Mambisa, que ya están salvando vidas y algunas no solo en Cuba.

No obstante, como hoy se vuelve a votar nuestra resolución en Naciones Unidas, por vigésimo novena  vez la peor pandemia que hemos sufrido irá al banquillo y la votación favorable a Cuba volverá a ser una vacuna mundial contra el bloqueo.