La Habana, Cuba. – Se están haciendo más profundas las grietas que separan a Estados Unidos de Europa, y estas amenazan la integridad de la OTAN.
Las diferencias fueron visibles desde que la actual administración estadounidense anunció el corte de la ayuda militar con que su predecesora había sostenido a Ucrania frente a Rusia.
Y se hicieron un poco más hondas cuando, en busca de una salida negociada a ese conflicto, Washington dialogó con Moscú y apoyó sus posiciones frente a Kiev, sin contar con los europeos.
En el fondo, el móvil es el mismo que está ahora tras la decisión de la Casa Blanca de retirar unos 5000 de sus soldados que nutren las fuerzas aliadas en Alemania: la Casa Blanca opina que ha gastado mucho dinero “haciéndole el trabajo” a sus amigos europeos, como diría el Presidente. Pero pesa también el sentimiento herido de Estados Unidos, que no ha conseguido apoyo del Viejo Continente en su agresión contra Irán.
Otro movimiento geopolítico
El disgusto de Washington pudo encender la chispa para el retiro de 5000 de sus efectivos estacionados en Alemania, como parte del paraguas de la OTAN.
Poco antes, el canciller germano, Frederic Merz, había criticado el desempeño estadounidense frente a Irán. El Pentágono tiene desplegados en territorio alemán un total de 36 mil soldados.
Pero la medida preocupa en un momento de alejamiento de Washington de la Alianza Atlántica al punto de hablar de su probable salida: ello ocurre cuando Europa ha declarado a Rusia como una presunta “amenaza”, y ha decidido elevar los gastos en defensa.
Aunque se habla de preocupación en el Viejo Continente por las fisuras con Estados Unidos, otros sopesan que lo importante no es la cantidad de efectivos, sino la capacidad bélica. De todos modos, la situación en la OTAN pudiera significar otro cambio en la geopolítica mundial.