La Habana, Cuba. – Realmente resulta imposible calcular cuántas vidas ha costado el bloqueo en estos casi 62 años.

Como impacta sobre todos los sectores de la sociedad, nadie puede computar con precisión los decesos, aunque a veces la falta de un medicamento, de un equipo médico o hasta de determinado alimento puede ser causa de la pérdida de una vida.

Desde 1962, los cubanos estamos bajo la pesada losa de la hostilidad de Estados Unidos, una agresividad que no nos ha dejado ser lo que queremos ser. Porque los daños son tantos y tan grandes que traban el desarrollo socio-económico del país de una manera aterradora.

Solamente, piense qué habría podido hacer el país con los más de 147 mil millones de dólares perdidos durante todos estos años de genocida bloqueo.

Solo matarnos

Ya se sabe que la administración Trump lanzó más de 240 medidas para recrudecer el bloqueo.

Pero lo peor es que 55 de ellas las aplicaron en plena pandemia, como si quisieran ratificar la voluntad de matarnos no solo de hambre, sino también de enfermedades. De esa forma, trabaron el acceso a medicamentos y medios sanitarios necesarios, y hasta impidieron donaciones, y eso sin hablar de la persecución a nuestras transacciones comerciales.

Ha habido un marcado oportunismo que redobla el carácter genocida de una política que pende como una espada de Damocles sobre los 11, 2 millones de cubanos.

Para entender lo que sufrimos a diario, hay que vivir en este país, una nación que ha estado 6 décadas bajo un bloqueo que es la peor de las pandemias.