La Habana, Cuba. – Señaladas para el próximo mes de mayo, las elecciones generales en Colombia podrían marcar un cambio importante en el derrotero interno y externo de esa nación sudamericana, hasta hoy escenario de la violencia oficial, marcada por la epidemia de la Covid-19, y amarrada por su oligarquía al carro de la dependencia con relación a Washington.

En efecto, según analistas, la jefatura del estado conducida hasta ahora por Iván Duque se ha caracterizado por el incumplimiento de los acuerdos de paz suscritos con la guerrilla, los crímenes y masacres contra líderes populares, y el reforzamiento de los lazos de sumisión a los Estados Unidos y del papel de base de agresión contra otras naciones del Hemisferio.

A ello se suman los episodios de extrema represión contra las recientes protestas populares.

De lo que se espera

Para los analistas, y a partir de las encuestas formuladas hasta hoy, todo indica que lidera la intención de votos el aspirante progresista Gustavo Petro, al frente de la agrupación Pacto Histórico, seguido de otros grupos de centro y derecha.

La preferencia de Petro, dicen las cifras, va en ascenso, aunque aún el número de indecisos alcanza importantes niveles entre la población.

De todas formas, esta opción pone en crisis a la ultraderecha impulsada por el ex presidente Alvaro Uribe, y de la cual proviene el actual presidente Iván Duque, que deberá dejar su cargo en agosto de este año.

Por ahora los expertos se decantan por la realización de una segunda vuelta ya que hasta ahora ninguno de los aspirantes alcanza el monto de sufragios para vencer en la primera programada para mayo.