La Habana, Cuba. – Como habían previsto no pocos analistas y encuestadores, el líder izquierdista Luís Ignacio Lula da Silva logró imponerse al presidente derechista Jair Bolsonaro en la primera ronda de la contienda electoral por la jefatura del Estado en Brasil.

Según las cifras, Lula acumuló más del 48 por ciento de los sufragios, mientras que su oponente y aspirante a la reelección logró poco más de 43 por ciento. Se trata de una diferencia apreciable, aunque no definitoria de la lid electoral, que ahora conlleva una segunda ronda para finales del presente mes.

Se dijo que la afluencia a las urnas fue elevada según los tradicionales estándares de asistencia en Brasil, lo que presume que todas las fuerzas políticas promovieron una movilización fuerte para unos comicios decisivos en el devenir nacional.

Lo que viene

Sin dudas la realización en semanas de la segunda vuelta en las elecciones presidenciales brasileñas va a implicar un redoble de la campaña, tanto de Luis Inacio Lula Da Silva como de Jair Bolsonaro para imponerse a fines de octubre.

Debe haber un reacomodo de fuerzas donde los votantes minoritarios de otros aspirantes en la primera cita opten por dar su apoyo a uno u otro candidato finalista. Y sin dudas de ahí dependerá el resultado total de un episodio político trascendente no solo para Brasil, sino también para el resto de América Latina y el Caribe.

Un Brasil devuelto a una senda progresista sería una importante contribución a hacer de nuestra zona geográfica un ente mucho más activo y decisivo en el complejo mundo de hoy, empeñado en cambios geopolíticos claves.