A sus 23 años, la joven espirituana Lorena Gómez Arboláez comenzó su formación como psiquiatra, especialidad que exige conocimientos científicos, sensibilidad y compromiso humano.
Como residente de primer año, comprende que el sufrimiento no siempre se expresa con palabras y reconoce las necesidades de cada paciente.
Señala que, la disponibilidad irregular de psicofármacos en Cuba añade complejidad a la atención de personas con trastornos mentales y exige a residentes y especialistas buscar alternativas terapéuticas ajustadas a cada caso, sin perder de vista la continuidad de los tratamientos.
Ante desafíos como las adicciones a sustancias y las conductas problemáticas relacionadas con el juego entre los jóvenes, la espirituana Lorena Gómez Arboláez asume con orgullo formarse en una especialidad que contribuye a proteger la salud mental y a mejorar la calidad de vida.