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La Habana, Cuba. – En la jornada dedicada al Día de los Mártires, durante la clausura del VII Período Ordinario de Sesiones de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, inició sus palabras con un homenaje al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, diputado de la actual legislatura y de todas las anteriores desde la fundación del Parlamento cubano en 1976.

“Deseo iniciar mis palabras hoy día de los mártires con el merecido homenaje de la Asamblea al Comandante de la Revolución Ramiro Valdez Menéndez”, expresó el mandatario, quien destacó la trayectoria de quien consideró uno de los paradigmas de la generación del centenario, junto a Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto Che Guevara, Juan Almeida Bosque y otros protagonistas de la historia revolucionaria cubana.

Para Díaz-Canel, esa generación representa “un invaluable legado de valores y cualidades éticas, humanas y patrióticas” que mantienen plena vigencia ante los desafíos actuales de la nación.

El Presidente cubano subrayó que la vida de Ramiro Valdés constituye una enseñanza sobre la entrega permanente a la causa revolucionaria: “Nos confirma que para un revolucionario no hay descanso, ni en la acción ni en los sueños que inspiran la acción”.

Asimismo, resaltó su humildad y su identificación con el pensamiento martiano al asumir que “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”, al tiempo que recordó su defensa de la unidad en torno al Partido y su firmeza frente al imperialismo.

Díaz-Canel aclaró que no nombraba a Ramiro Valdés en pasado porque su ejemplo permanezca únicamente en la memoria, sino porque “no hay deuda posible para él”. Afirmó que su legado sigue vivo entre quienes tienen la responsabilidad de servir al pueblo y defender la Revolución.

“No nombro a Ramiro en pasado porque no hay deuda posible para él. En alto su ejemplo entre nosotros, servidores del pueblo y defensores de la Revolución, para remarcar la trascendencia de su obra, pero sobre todo por la inspiración que lo rodea frente a los colosales desafíos actuales”, expresó.

Un mundo más inseguro ante el avance de la confrontación y la fuerza

Al valorar el contexto internacional, Díaz-Canel afirmó que los meses transcurridos entre el anterior período de sesiones de la Asamblea Nacional, en diciembre de 2025, y la actual reunión parlamentaria estuvieron marcados por “un escenario extremadamente complejo y amenazante, propio de una fortaleza sitiada”.

El mandatario vinculó esa situación con acontecimientos internacionales que, a su juicio, evidencian el debilitamiento de los principios del derecho internacional y el incremento de las acciones de fuerza.

Mencionó la agresión militar contra Venezuela y el secuestro de su presidente legítimo el 3 de enero de este año como un hecho que, según expresó, “está borrando por completo” la concepción de un mundo basado en leyes y amenaza con convertir al planeta en un espacio “mucho más anárquico e inseguro”.

En ese contexto, Díaz-Canel cuestionó el papel de Estados Unidos y afirmó que el actual Gobierno de ese país reedita prácticas asociadas al fascismo del siglo XX.

El Presidente cubano alertó sobre lo que describió como puntos de convergencia entre esas tendencias y enumeró fenómenos como “la xenofobia, el excepcionalismo nacionalista, la mentira como instrumento de dominación, el culto a la personalidad, la proscripción de las ideologías adversas, el atropello de las culturas, la conquista de territorios y el despojo de sus recursos naturales”.

A su juicio, esos elementos constituyen señales preocupantes para la paz mundial y el destino de la humanidad.
Gaza y el llamado a no permitir nuevos escenarios de destrucción

Durante su intervención, Díaz-Canel dedicó parte de sus palabras a la situación en Gaza, al considerar que la comunidad internacional no puede permanecer indiferente ante las consecuencias del conflicto.

El mandatario afirmó que la historia registrará “la impunidad y crueldad” con la que se ha actuado contra ese pueblo, en lo que calificó como un intento de extinguir su cultura.

Según expuso, organismos de Naciones Unidas calculan que entre 75 000 y 90 000 habitantes de la Franja de Gaza perdieron la vida como consecuencia de la guerra, y señaló que alrededor del 60 % de las víctimas son mujeres y niños.

También hizo referencia a los más de 10 000 desaparecidos bajo los escombros de edificios bombardeados y al desplazamiento de cerca de dos millones de personas hacia una zona reducida, una situación que —explicó— ha provocado niveles extremos de densidad poblacional y graves dificultades para garantizar refugio, agua, saneamiento y atención básica.

Cuba bajo una estrategia sostenida de asfixia económica

El primer secretario del Comité Central del PCC aseguró que, mientras persisten conflictos internacionales, Cuba enfrenta también un recrudecimiento de la política de presión económica de Estados Unidos.

Expresó que, sin haber cesado totalmente el conflicto en Gaza, se intenta redoblarlo sobre millones de cubanos mediante un golpe económico y un cerco energético que, según afirmó, provoca sufrimiento a la población.

Entre las medidas mencionadas estuvo una nueva orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense el 29 de enero de 2026, que —según explicó— amenaza con penalizar a cualquier nación que suministre combustible a Cuba.

El mandatario señaló que esta acción se inserta en la capacidad demostrada por Washington para ejercer presión sobre otros países mediante “la coacción y la intimidación”, utilizando herramientas comerciales y amenazas para intentar involucrarlos en el cerco económico contra la Isla.

También denunció las dificultades para garantizar el suministro energético y afirmó que en los últimos siete meses se ha perseguido la llegada de buques de combustible a Cuba.

Al continuar su intervención, Díaz-Canel denunció el propósito de Estados Unidos de impedir las principales fuentes de ingresos del país y aislar a la economía cubana del resto del mundo.

El mandatario señaló que la persecución contra la colaboración médica cubana busca afectar una fuente esencial de financiamiento para sostener el sistema nacional de salud.

“Se persigue la colaboración médica cubana sobre la base de falacias para cortar una importante fuente de financiamiento con la cual se sostenía el sistema de salud público, gratuito y universal”, afirmó, al tiempo que atribuyó a esas medidas la creciente escasez de insumos y recursos para ese sector.

Asimismo, sostuvo que el cerco económico no se limita al ámbito energético, sino que alcanza todas las vías legítimas de obtención de ingresos, incluidas la inversión extranjera y el comercio exterior.

En ese sentido, mencionó la orden ejecutiva emitida por el Gobierno estadounidense el 1 de mayo de 2026, la cual —según explicó— amenaza con imponer sanciones secundarias a individuos y empresas de cualquier país que mantengan relaciones comerciales con Cuba.

A juicio del Presidente, estas acciones constituyen “la expresión más enérgica y profunda de un empeño despiadado” por desconectar la economía cubana de la economía mundial.
“Mientras ejecutan el bloqueo, niegan sus consecuencias”

Díaz-Canel afirmó que, paralelamente al recrudecimiento de las sanciones, Estados Unidos mantiene un discurso que niega los efectos de esa política sobre la población cubana.

Sostuvo que esas posiciones encuentran incluso cuestionamientos dentro del propio escenario político estadounidense y destacó las intervenciones recientes de congresistas que, según señaló, han criticado el bloqueo y las amenazas contra la Isla.

El mandatario también reconoció la solidaridad de organizaciones estadounidenses que durante décadas han respaldado a Cuba, entre ellas Pastores por la Paz, The People’s Forum y CodePink, y evocó las reflexiones de Fidel Castro sobre el pueblo norteamericano.

El respaldo internacional a Cuba frente al bloqueo

Durante su discurso, Díaz-Canel recordó que, de acuerdo con los cálculos de Cuba y de organismos internacionales, el bloqueo ha provocado pérdidas acumuladas superiores a los 150 000 millones de dólares.

En ese contexto, destacó la sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada el pasado 7 de julio, donde —recordó— fue rechazado el intento estadounidense de impedir el debate sobre el bloqueo.

“El intento estadounidense de impedir el debate fue rechazado de modo aplastante con una votación de 136 contra nueve”, señaló.

El Presidente cuestionó además lo que calificó como una contradicción entre las medidas de asfixia económica y los anuncios de ayuda humanitaria.

Las transformaciones económicas para defender el socialismo

Tras describir el escenario internacional, Díaz-Canel centró su intervención en las transformaciones económicas y sociales aprobadas por el país para enfrentar las actuales circunstancias.

El mandatario sostuvo que, al igual que ocurrió durante el Período Especial bajo el liderazgo de Fidel Castro y posteriormente de Raúl Castro, Cuba vuelve a adaptar su modelo económico a un contexto particularmente complejo.

Recordó que las 176 medidas aprobadas guardan coherencia con los Lineamientos de la Política Económica y Social y con los debates realizados durante la consulta popular del Programa de Gobierno a finales de 2025.

Díaz-Canel afirmó que, tras la aprobación de las transformaciones, la dirección del país ha seguido atentamente los criterios expresados por la población y reconoció la existencia de preocupaciones legítimas sobre su implementación.

Entre ellas mencionó el crecimiento del capital privado, la concentración de riqueza, los derechos de usufructo y uso inmobiliario, una eventual privatización de empresas estatales, el incremento de las desigualdades, la eliminación de subsidios sensibles para la población, la transparencia en las licitaciones, el papel del mercado y los mecanismos de control popular para prevenir efectos negativos y hechos de corrupción.

“A todos estos asuntos hay que prestarles suma importancia para evitar distorsiones”, afirmó.

El Presidente insistió en que el propósito de las medidas no es modificar el carácter socialista del sistema económico cubano.

Asimismo, aseguró que la participación popular será permanente durante el proceso de implementación.

“La participación y el control popular no quedan en el pasado, sino que constituyen una línea de trabajo permanente y no pueden quedar como una consigna”, señaló.

Anunció que el Partido desarrollará un amplio proceso de intercambio con los trabajadores para explicar las transformaciones, recoger opiniones y corregir oportunamente cualquier desviación.
Implementación gradual, seguridad jurídica y liberación de las fuerzas productivas

El mandatario afirmó que la implementación de las transformaciones constituye una prioridad estratégica para el país y advirtió que será un proceso gradual, sujeto a aprendizaje y rectificaciones cuando sea necesario.

En ese contexto, reconoció el trabajo realizado por los equipos encargados de elaborar las transformaciones y su respaldo legislativo, e informó que 120 de las 176 medidas ya están listas para comenzar su aplicación.

Explicó que se ha priorizado la puesta en marcha de aquellas dirigidas a liberar las fuerzas productivas, fortalecer el sistema empresarial estatal y no estatal, favorecer relaciones armónicas entre todos los actores económicos y ampliar la autonomía de los municipios y de la empresa estatal socialista.

Añadió que el Gobierno impulsará incentivos a la inversión, asociaciones económicas entre los sectores estatal, privado y cooperativo, así como alianzas que permitan aprovechar capacidades actualmente subutilizadas.

Finalmente, destacó que la aprobación por la Asamblea Nacional de cinco normas jurídicas respalda más de 20 de las transformaciones en marcha y fortalece el principio de desarrollar estos procesos con seguridad jurídica.

Tomado de Cubadebate