Matanzas, Cuba. – Con su esposo el coronel, Domingo Verdugo llega a Cárdenas en 1859 la poetisa Gertrudis Gómez de Avellaneda, una de las voces de más reputación en las letras castellanas.
En el blog El Cardenense del investigador Ernesto Álvarez Blanco se puede leer que la Avellaneda resulta significativa para el desarrollo social de la jurisdicción por la asignación de su esposo como Teniente Gobernador local.
Durante la presencia de Gertrudis Gómez en Cárdenas se dignificó el tratamiento de temas de la mujer, así como la promoción de actividades sociales y de ayuda mutua en el territorio.
Mientras la poetisa radica en esa localidad matancera le suceden homenajes, relaciones con familias acaudaladas, asiste a nuevas obras, escribe y ensaya una pieza de teatro, agrupa a jóvenes talentos, realiza tertulias, veladas literarias y colabora con periódicos.