La Habana, Cuba. – Con frecuencia los aquejados por arbovirosis, especialmente el chikungunya, no acuden al sistema de salud.
Ello impide conocer la verdadera cantidad de la población que ha sido infestada, o sea, la magnitud de la epidemia, de ahí que se acometerá un trabajo activo de visita casa por casa y mediante una encuesta tener una aproximación a la cuantía de afectados.
La cuestión numérica es un dato importante, porque reporta información del impacto de la problemática, pero más allá de la estadística médica, nos referiremos a un fenómeno al que los expertos dan mayor valor: el no buscar asistencia especializada implica un riesgo de salud.
El doctor Osvaldo Castro Peraza señala que muchos pacientes van a las redes sociales -unas con verdades y otras con verdades parciales-, y se automedican.
El infectólogo del Instituto de Medicina Tropical IPK subraya que la evaluación médica es insustituible.
Terapeútica individualizada
Frente al chikungunya, toda nuestra población es virgen, No tiene inmunidad, por lo cual es muy susceptible a ese virus, que es nuevo para el país, de ahí el cuidado en su abordaje.
Sin embargo, el cubano, informado y conocedor del uso de los fármacos, va a las vías no oficiales de compra y comienza a tomar los que estime, siendo un actuar incorrecto. Ello compromete la salud, porque hay personas con mucho riesgo que se está quedando en su casa automedicándose y su vida corre peligro.
Los ojos del facultativo, el examen clínico es clave, porque no todos los pacientes son iguales, no tienen el mismo peligro, sostiene el doctor Osvaldo Castro Peraza.
El experto del IPK asevera que solo el médico es el facultado para instaurar tratamiento, pues la terapéutica del chikungunya es individualizada, lo cual significa que no es la misma receta para todos los que sufren la virosis.