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La Habana, Cuba. – Casa de las Américas criticó al presidente de República Dominicana, Luis Abinader, por viabilizar la embestida de Estados Unidos contra Venezuela, al facilitar el territorio de su país para establecer una base militar norteamericana, trascendió este viernes.

Según una declaración de la institución publicada bajo el título Un Judas del Caribe, Abinader no tiene pudor al colocarse junto al Secretario de Guerra de Estados Unidos y, con su posición, incrementa la posibilidad de un ataque contra Venezuela y contra nuestros pueblos.

Quien antes se prestara a convocar una excluyente Cumbre de las Américas, el representante de los sectores más entreguistas de la nación vecina, pretende rendir la soberanía nacional, asegura el texto de Casa de las Américas.

Asimismo, refiere que el gran intelectual Juan Bosch bautizó para siempre al Caribe como una frontera imperial y José Martí consideró un deber histórico impedir la extensión de Estados Unidos por las Antillas.

Texto de Casa de las Américas

Un Judas del Caribe
Hace sesenta años, más de cuarenta mil marines estadunidenses invadieron República Dominicana. El pretexto de entonces era evitar que el país se convirtiera en «una segunda Cuba». Seis décadas más tarde, el presidente Luis Abinader no tiene pudor al colocarse junto al Secretario de Guerra de la potencia invasora, no para pedir cuentas por aquel abominable crimen que costó la vida a miles de sus compatriotas, sino para facilitar el territorio nacional como base de una embestida militar contra la hermana Venezuela y contra nuestros pueblos.
Quien antes se prestara a convocar una excluyente (y fracasada) Cumbre de las Américas, el representante de los sectores más entreguistas de la nación vecina, pretende rendir la soberanía nacional, para escarnio de figuras extraordinarias como Juan Pablo Duarte y Máximo Gómez, y para vergüenza del pueblo dominicano.
El gran intelectual Juan Bosch bautizó para siempre al Caribe como una frontera imperial. Y varias décadas antes Martí había advertido que nos corresponde el deber histórico de impedir que los Estados Unidos se extiendan por las Antillas «y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América».
Fieles al mandato martiano, desde la Casa de las Américas denunciamos este acto grotesco de sumisión a un Imperio que, en su decadencia, pretende imponernos otra vez la Doctrina Monroe.
La Habana, 27 de noviembre de 2025.