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Un hermoso gesto de solidaridad protagoniza el contingente Mario Muñoz Monroy, de la División Territorial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, ETECSA, de Camagüey, en zonas afectadas por el huracán Melissa en las provincias de Granma y Santiago de Cuba.

En casa quedaron esposas, novias, hijos y padres ante el llamado a apoyar lugares donde el evento meteorológico derribó cables y postes, y urge el restablecimiento de la telefonía y la conectividad a Internet.

A nuestros hermanos orientales les decimos que no se desesperen, que vamos devolverles el servicio lo más pronto posible, expresó Yusdel Liza Díaz, torrero BE, quien por primera vez se enfrenta a una experiencia de este tipo.

Daine Carmenates Guerra, esposa de Yusdel, no niega su preocupación porque sabe que el escenario a enfrentar es complejo; sin embargo, manifiesta sentirse orgullosa de él junto a la familia.

Telecomunicadores en misión de amor

Convencido de que su trabajo puede contribuir a que muchas familias vuelvan a comunicarse tras el huracán Melissa, partió Carlos Enrique Mesa Toledo hacia el oriente cubano.

Con ocho años de labor en la División Territorial de ETECSA Camagüey, este especialista en redes inalámbricas posee total dominio de su oficio y es la primera vez que integra una brigada de apoyo ante una contingencia de este tipo.

Sabemos que vamos a enfrentarnos a situaciones difícil, pero contamos con el apoyo de la empresa y también de la familia, dijo antes de salir Carlos Enrique, padre de una niña de un año y medio.

Junto a las manos y corazones de los telecomunicadores camagüeyanos están trabajadores de otras esferas y de todas las provincias centrales y occidentales de la isla, porque tras el huracán Melissa en el oriente cubano tiene lugar ahora una verdadera misión de amor.