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La Habana, Cuba. – Jonathan, Fabián, Alejandro y Alan son algunos de los niños que integran el equipo capitalino de pelota del municipio de La Lisa de la categoría 9-10.

Para ellos acudir diariamente al terreno del Vidrio constituye el momento más esperado del día, pues todos sueñan con llegar a ser grandes peloteros e integrar la nómina de los Industriales de la capital y por supuesto del equipo Cuba.

A sus 9 años llegar a cumplir ese sueño es su principal meta y por ello se esfuerzan día a día por mejorar sus habilidades. Ante la pregunta que les gustaría mejorar para sus entrenamientos, todos coincidieron en la necesidad de contar con un mejor terreno, sin piedras y con las condiciones adecuadas para entrenar y poder estar bien preparados a la hora de enfrentar a otros equipos de su categoría.

Además de contar con más pelotas, bates y guantes, implementos que hoy tienen, porque sus padres los han comprado en el mercado negro.

En los niños está el futuro de la pelota

Hacer todo por la felicidad de los hijos es la premisa de cada padre y si para ello deben hacer sacrificios la mayoría no escatima en ello. Ese es el caso de los que diariamente acuden con sus niños al terreno del Vidrio, en el municipio capitalino de La Lisa, para posibilitarles a sus pequeños cumplir el sueño de volverse peloteros.

Sin embargo, no son poco los avatares que tienen que enfrentar para facilitarles llegar a su meta.

Pérez Almeida, uno de esos padres, afirmó que en el caso particular de ese terreno debería contar con mayores condiciones, es importante -dijo- que todos los organismos apoyen el desarrollo de estos niños que al final serán los peloteros del futuro.

Igual criterio compartió Nelson Zumeta, quien resaltó que no basta con el apoyo que los padres proporcionan a los profesores, sino que debe existir mayor voluntad por rescatar nuestro deporte nacional.

Fotos: Yuslaime Puig