El 20 de febrero de 1935, la danesa-noruega Caroline Mikkelsen se convirtió en la primera mujer en pisar la Antártida, constituyendo un hito en la exploración polar.
Formaba parte de la expedición de su esposo, el capitán noruego Klarius Mikkelsen, a bordo del buque MS Thors-Havn; desembarcaron en las colinas Vestfold, cerca de la actual estación Davis, izaron la bandera noruega y levantaron un modesto monumento de piedra.
Tras su muerte en 1998, sobrevino el debate acerca del lugar exacto del desembarco; la revista Polar Record indica que podría ser en las islas Tryne, a unos cinco kilómetros del continente y donde permanece el recordatorio.
Es por ello que a Caroline Mikkelsen se le considera la mujer pionera en pisar la Antártida y a Ingrid Christensen la primera en llegar al continente helado.
Primera mujer en el continente helado
En la década de 1930, la noruega Ingrid Christensen realizó cuatro viajes a la Antártida, y fue la primera mujer en verla, sobrevolarla y en pisar específicamente el continente antártico.
El desembarco en el monolito de Scullin se registró el 30 de enero de 1937, siendo la primera mujer en pisar el continente helado, seguida de su hija Augusta Sofie y de Lillemor Rachlew y Solveig Wideroe, damas que dieron nombre al banco submarino Four Ladies.
Su esposo, el explorador y magnate ballenero Lars Christensen, financió en un decenio varias expediciones, entre ellas, la de Klarius Mikkelsen que convirtió a Caroline Mikkelsen en la primera mujer en pisar la Antártida en general.
Hoy, una costa de la Antártida continental se nombra Ingrid Christensen, y en él se asienta el monte Caroline Mikkelsen.