El 26 de marzo de 1892, dos semanas después del primer número de Patria, el periódico fundado y dirigido por José Martí para impulsar la acción unida de los patriotas cubanos y preparar la guerra por la independencia de Cuba, apareció una sección redactada por el propio Martí.
Bajo el título de En Casa mantuvo su salida en 38 ocasiones hasta el 26 de marzo de 1895.
Ella constituye una de las más interesantes muestras de las cualidades comunicacionales y literarias martianas, y de su capacidad de liderazgo del movimiento patriótico.
En Casa fue una especie de conversación impresa seguida por Martí con las emigraciones cubanas, y en ellas, él presentaba asuntos relacionados con la vida de esas localidades y de muchos de los cubanos que la componían.
Diversidad temática
La sección En casa, del periódico Patria, demuestra la estrecha y sistemática relación del Delegado del Partido Revolucionario Cubano con sus lectores, y las diversas comunidades de sus compatriotas establecidos en diferentes lugares, especialmente los residentes en localidades de Estados Unidos.
Por ejemplo: en la primera En Casa son cuatro los temas tratados: uno es el músico ya fallecido Nicolás Ruiz Espadero, a quien Martí trató durante una de sus deportaciones a España y cuya maestría interpretativa reconoce al llamarle domador de notas.
En esa misma edición se ocupa de otro artista cubano: el músico Emilio Agramonte, al que califica de artista consumado que ha honrado a su paria, que es una manera de pelear por ella.
Y añade Martí: Es fiel a la patria en la hora de la soledad y desdeña en la música, como en la vida, la ornamentación y el retoque; se le debe afecto y agradecimiento.
Otros temas
La diversidad temática de la sección En Casa, del periódico Patria, es enorme y buena parte de los temas allí tratados por Martí insisten en la libertad de Cuba; bien porque se refiere a algún combatiente de la Guerra de los 10 años o porque se trate de una personalidad destacada en las emigraciones por su apoyo al Partido Revolucionario Cubano.
Señala cómo cubanos y puertorriqueños al participar en sociedades como Caballeros de la Luz, en las de Socorro y en las Masónicas, cultivan las virtudes republicanas.
Son decenas los hombres y mujeres emigrados, cuya lealtad a la patria se manifestó en la contienda de los 10 años y que se incorporaron a las tareas del Partido Revolucionario Cubano conducido por Martí.
Fue, pues, la sección En casa una tarea decisiva del liderazgo martiano para unir a cubanos y puertorriqueños hacia la guerra libertadora.