La Habana, Cuba. – El sitio web de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe destaca la labor de la joven periodista cubana Nailet Rojas Reina en favor del empoderamiento de las mujeres, a partir de escribir un libro que aborda el desempeño de las féminas en labores poco tradicionales.

Rojas Reina quien labora en la emisora Radio Reloj, es la autora del texto  Osadía de ser la única, un libro de entrevistas que aborda las realidades de mujeres cubanas que, en el siglo XXI, son únicas en desempeñar determinados trabajos no tradicionales, lo que rompe esquemas y estereotipos discriminatorios.

Hace poco la joven periodista concluyó el curso en línea La construcción del guión para mujeres creativas, auspiciado por la UNESCO y del cual confiesa le ofreció herramientas para abrir un espectro de posibilidades de realzar la vida y obra de mujeres exitosas y que han sido relegadas por el patriarcado.

En Cuba hoy se desarrolla un fuerte movimiento femenino que tiene entre sus metas empoderar a las mujeres, desplegando todas sus potencialidades en cualquier esfera de la vida, empeño donde el libro Osadía de ser la única ofrece una mirada distinta del asunto.

Transcultura empodera a mujeres creativas en el Caribe para desarrollar todo su potencial

Nailet Rojas (Cuba) se dedica a contar historias desde bien pequeña. Lectora precoz y siempre curiosa, a los siete años se incorporó a un programa de radio infantil donde empezó a escribir cuentos. Su llegada al periodismo en la edad adulta se produjo así de forma natural, aunque reconoce que no le hubiera importado estudiar Derecho. Seguramente desde esa otra disciplina habría podido también ejercer su sentido cívico y de lucha a favor de los derechos de las mujeres. El otro recuerdo que evoca de su infancia, aparte de su faceta de escritora, es el de haber crecido rodeada de mujeres empoderadas que se abrían paso a diario en una sociedad patriarcal.

Hace unos días, Nailet terminaba el curso en línea “La construcción del guion para mujeres creativas”, gracias a una beca del Programa Transcultura de la UNESCO, financiada por la Unión Europea. Impartido por la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (Cuba), el curso forma parte de la oferta del Polo Regional de Formación Cultural impulsado por Transcultura para fortalecer las capacidades de jóvenes artistas y profesionales de la cultura del Caribe. Conversamos con Nailet sobre su experiencia en este taller y su aporte al empoderamiento de las creadoras del Caribe, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer.

¿Por qué decidió inscribirse en este curso de escritura de guiones para mujeres creativas?

Como parte de mi tesis le licenciatura escribí Osadía de ser la única, un libro de entrevistas que aborda las realidades de mujeres cubanas que, en el siglo XXI, son únicas en desempeñar determinados trabajos no tradicionales. Durante el proceso de escritura, cada descripción venía a mi mente como fragmentos de imágenes dentro de una película. Quiero realizar una serie documental que exponga las historias de vida de estas mujeres que, a pesar de los estereotipos, han alcanzado el éxito en escenarios que tradicionalmente han pertenecido a los hombres. En este sentido, este curso, me ha abierto un espectro de posibilidades de realzar la vida y obra de mujeres exitosas y que han sido relegadas por el patriarcado.

¿Por qué cree que es necesario un curso solo para mujeres guionistas?

El cine y la televisión son canales de gran consumo, de ahí su influencia en el desarrollo social a nivel global. A partir de los productos audiovisuales se establecen conocimientos, modas, tendencias, creencias, y también una amplia gama de estereotipos. Ante los espectadores, la mujer se muestra como el sexo débil: es el personaje víctima de la persecución, que siempre debe ser salvada, cuya belleza desencadena guerras entre los hombres, recluida al ámbito privado, es la que grita en los asaltos, la que llora, etc. Se recrea un ideario de feminidad empeñado en reflejar lo que debemos ser, descartando por completo quiénes somos. El taller del Programa Transcultura forma a las guionistas caribeñas para aportar una nueva mirada sobre la mujer del siglo XXI: cuáles son sus metas, sus miedos, sus demonios, sus luchas internas, sus sueños, la realidad en la que viven y sobre todo, todo lo que son capaces de hacer

¿Cómo ha sido la experiencia de compartir con otras mujeres creativas del Caribe y conocer sus proyectos?

Gracias a este curso, una veintena de jóvenes creativas hemos confluido en el mismo espacio. Si bien nuestros proyectos son muy diferentes entre sí, todos tienen el mismo objetivo: el empoderamiento de la mujer. El Caribe es un escenario geográfico en el que se entretejen multiplicidad de culturas, cada una con su idioma, sus creencias, costumbres y tradiciones; contextos muy diferentes entre sí, pero al mismo tiempo enriquecedores y atractivos. Concretamente para mi proyecto, existe la posibilidad de un trabajo en conjunto con algunas de las becarias del taller, de forma que sería posible visibilizar el actuar no solo de las cubanas en trabajos no tradicionales, sino también de otras mujeres caribeñas. Esta sinergia no hubiese sido posible sin la participación en este curso.

¿Había realizado anteriormente cursos en línea? ¿Cómo ha sido la experiencia?

Previo a este taller, había tenido muy poca experiencia en la formación online. Sin embargo, en el escenario que actualmente vivimos, tras la expansión de la COVID-19, este método de enseñanza ha cobrado fuerza y las plataformas digitales se han convertido en un medio propicio para el aprendizaje. Ha sido una experiencia interesante y enriquecedora que ha posibilitado el intercambio con personas a kilómetros de distancia. Se ha insertado, casi de forma natural, en la cotidianidad de cada una de las becarias

En este 8 de marzo, ¿qué desea para las mujeres creadoras del Caribe?

Para las caribeñas la lucha por sus derechos aún constituye punto del día en la agenda pública. La discriminación, la violencia y el feminicidio se yerguen como prácticas comunes en muchos de los países que conforman esta zona geográfica. Sin embargo, cada día se doblan esfuerzos por conquistar nuevas garantías y hacer valer los derechos que durante siglos nos han sido negados. Este Día Internacional de la Mujer es un recordatorio para todas las caribeñas de que la lucha no ha acabado, de que es tiempo de unión en pos del mismo objetivo: una vida plena para todas las mujeres.