La Habana, Cuba. – Los fumadores de puros Premium del mundo tienen hoy puesta su atención en la realización a partir del 26 de febrero del XXIV Festival del Habano, considerada la mayor fiesta del humo en el orbe.

Se trata de un producto de lujo que atrapa a la mayoría de los mercados internacionales en materia de cigarros Premium o hechos a mano, en los que sobresalen los habanos, debido a la triple condición de suelo, clima y experiencia de los productores, tal y como la recalcan los organizadores de esa reunión, prevista del 26 de febrero al 1 de marzo.

Visitas a plantaciones, a fábricas de torcido, charlas, catas, Seminario Internacional, Feria Comercial y otras iniciativas, esta cita atrae a más de mil personas de unos 70 países, tanto fumadores como profesionales del sector.

En medio de un mercado agresivo, sobre todo en materia de competencias referentes a productos de lujo, el tabaco cubano continúa marcando las pautas entre los fumadores más exigentes.

Otro de los elementos que tiene en contra este tipo de producto, lo constituyen las fuertes campañas anti-tabaco, con recio impacto en Europa, escenario de mayores ventas de los habanos.

Sin embargo, el cigarro de la mayor ínsula caribeña se asume desde dos ángulos, a tener en cuenta opiniones de expertos: por una parte se encuentra el plano netamente comercial de una verdadera joya vegetal, y el aspecto cultural.

Los tabacos cubanos cuentan con una manera de producción compuesta por factores totalmente naturales, esencialmente la hoja de tabaco con un procedimiento y curación complejo, que muchos comparan con el itinerario de la uva antes de convertirse en vino.

La otra cara del tema, apunta a la cultura e historia cubanas, pues los nacidos en esta isla, sean fumadores o no, tienen mucha relación con el tabaco, su forma de cultivo, la historia, el surgimiento de las principales marcas y el desarrollo, además de los empleos.

Por demás, los años 90 del pasado siglo dieron un espaldarazo muy particular a los habanos, con la creación de revistas de lujo en Europa y Estados Unidos, como Cigar Aficionado, Le Amateur de Cigare, Epicur, European Cigar Cult Journal, Smoke o Epicur.

Estas publicaciones otorgaron un empujón definitivo a la moda de fumar puros, hasta el punto que muchas mujeres, sobre todo modelos de clase alta, aparecieron en revistas y noticiarios llevando un cigarro en los labios.

Tal impacto retomó el tema de la calidad de los habanos, y todos, los fumadores de experiencia y los iniciados, comprendieron que el tabaco cubano seguía siendo el mejor.

Fue entonces que en 1994 comenzó en La Habana una iniciativa de gran impacto, fiestas de tabaco que tomaron vuelo hasta convertirse en la actualidad en Festival del Habano (desde 1999 propiamente).

De esa forma, cada año en febrero acuden a la capital cubana alrededor de mil empresarios de los cinco continentes para comprar y fumar habanos, convirtiendo la ceremonia en una especie de Oscar de los puros.

Fuente: Prensa Latina