El Gobierno de Venezuela rechazó las acusaciones del Departamento de Estado de Estados Unidos en referencia al magnicidio frustrado contra el presidente Nicolás Maduro.

Mediante un comunicado, las autoridades venezolanas repudiaron las cínicas acusaciones de esa nación norteamericana con el propósito de interferir una vez más en la política interna venezolana, favoreciendo al grupo político que promueve la desestabilización y la violencia en el país.

Criticaron que Estados Unidos levanta falsas acusaciones contra los procesos judiciales venezolanos en abierto desconocimiento de las leyes.

Destacaron que Venezuela no ha sembrado alrededor del mundo centros ilegales de detención para extraer información a los detenidos utilizando la tortura; en ese sentido, señalaron al mandatario estadounidense, Donald Trump, quien aseguró públicamente que la tortura funciona.