Des Moines, Iowa. – Donald Trump y Ron DeSantis asistieron a eventos separados en el estado de Iowa, un terriorio de la Unión que es clave pues dará el pistoletazo de arrancada al proceso de elecciones primarias republicanas en Estados Unidos en unas seis semanas.

Para algunos analistas, el precandidato que logre echarse a Iowa en su bolsillo tendrá una tendencia de éxito en el resto de los estados y es un elemento claro para las campañas de ambos rivales.

Trump encontró en Iowa la misma base electoral que lo apoya a pesar de su montaña de cargos penales, 91 en total, entre estatales y federales, y en ese contexto habló en un mitin de campaña en Cedar Rapids como si nada pasara.

El caucus de Iowa es una asamblea pública en la que los electores republicanos se reúnen para manifestar sus preferencias por un determinado candidato presidencial, de ahí la lucha entre Trump y DeSantis por convencer al electorado.