Los descontentos reclaman que el dinero invertido debía destinarse a otras causas.

Asociaciones de ciudadanos y varias formaciones políticas han mostrado su desacuerdo con la atribución de los Juegos Olímpicos de 2024 a París.

Los descontentos reclaman que el dinero invertido debía destinarse a la mejora de prestaciones sociales, lucha contra la pobreza y creación de empleo.

También las asociaciones temen que la factura será mucho más alta, como ocurrió en Atenas, Londres, o Rio de Janeiro, una factura que terminarán pagando los ciudadanos.

Partidos políticos, como la Francia Insumisa, de igual forma han criticado la organización de esos Juegos Olímpicos en París, resaltando que Francia necesita invertir en vivienda, en ayudas sociales, en la lucha contra la pobreza y no en unos juegos que solo harán ganar dinero a las multinacionales.