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La Habana, Cuba. – En el municipio Cerro, la Escuela Primaria Lidia Doce acoge cada día a sus 135 alumnos que cursan desde el preescolar hasta el 6to grado.

A pesar de la situación electroenergética del país las clases no se detienen y sus maestros acuden a diario dejando para después los asuntos de casa.

La Licenciada en Educación Primaria Clara Ruíz González es la directora, con casi 30 años de ejercer el magisterio, de ellos nueve dirigiendo centros escolares, asegura que ha logrado controlar la situación para que el proceso docente-educativo no se afecte.

La escuela tiene buenas condiciones constructivas y si no hay luz con las ventanas abiertas se ve bien. Tenemos los materiales del Tercer Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, que son de mucho apoyo y con los métodos tradicionales y el pizarrón se dan las clases, aunque no podamos usar los televisores y las nuevas tecnologías.

Maestros de a pie

Clara Ruíz dirige la Escuela Primaria Lidia Doce, en el municipio capitalino del Cerro, desde el 2010 y asegura que su relación con el claustro es buena.

Mis maestros viven cerca, menos dos que son del Contingente y están albergados, es un poco lejos, pero son jóvenes y vienen caminando, comentó. A los alumnos les hemos dado un margen para la llegada, pero en general casi todos están temprano, pues son del barrio, precisó.

La directora añadió que están realizando las preparaciones metodológicas, allí o en un centro cercano, y la Escuela de Padres la segunda semana del mes. Comentó que todos los alumnos tienen seminternado y el comedor, ubicado en un local cercano, tiene todas las condiciones.

Mi colectivo es bastante pequeño, nos llevamos todos lo mejor posible, destacó Clara, nos tratamos de ayudar sin límites de espacio para salir adelante.