La Habana, Cuba. – Uno de los problemas más acuciantes del país en 2025 fue la situación electroenergética nacional. Si bien, la prioridad inmediata es ir recuperando el sistema y resolver los apagones la estrategia es mucho más amplia.
El objetivo a más largo plazo, es avanzar en la transición energética y buscar la independencia de los combustibles fósiles. Datos ofrecidos recogen los avances en cuanto a la generación distribuida, que reportó un crecimiento sustancial.
En el Parlamento, el Primer Ministro, Manuel Marrero, aseguró que con relación al Programa para recuperar el Sistema Electroenergético Nacional, se han destinado, en medio de complejas condiciones financieras, mil 150 millones 900 mil dólares, lo que ha permitido recuperar 422 megawatts de la generación distribuida, superando los mil y 228 de la térmica.
Cambiar la matriz energética
Aunque el país trabaja en soluciones a largo plazo que permitan una independencia de los combustibles fósiles es necesaria la reparación de las termoeléctricas, algunas muy dañadas por los años de explotación y la falta de mantenimientos.
En el mes de abril concluyeron la reparación de la Unidad tres de la Carlos Manuel de Céspedes de Cienfuegos, y en octubre incorporaron Renté cinco en Santiago de Cuba.
En 2026, el proceso de construcción de parques fotovoltaicos continuará, con la concreción de nuevos proyectos, que incluyen, entre otras novedades, la acumulación de energía para horarios nocturnos.
En medio de la tensa situación que vive el país, el reciente Consejo de Ministros aprobó propuestas del Ministerio de Energía y Minas relativas al aseguramiento energético a objetivos vitales de la economía nacional, entre ellos, de la agricultura y de la exportación.