La Habana, Cuba. – Profesores de la Universidad de La Habana (UH), investigadores, estudiantes y amantes de la naturaleza cubana se congregaron en el Patio de los Laureles, junto al busto del sabio egregio Felipe Poey y Aloy (1799-1891) para escuchar la tradicional oración que lleva su apellido en una especie de homenaje perpetuo en un nuevo aniversario de su nacimiento el 26 de mayo de 1799, hace 227 años.
Con la presencia de Miriam Nicado García, rectora del centro de altos estudios, y otras autoridades, en esta ocasión las palabras de elogio estuvieron a cargo de Julia Azanza Ricardo, profesora e investigadora titular, quien inspiró a los presentes mientras fundamentaba la vigencia del pensamiento y ejecutoria poeyanos.
Los retos de los biólogos cubanos de hoy, que van más allá de conocer nuestra rica, diversa y exclusiva biodiversidad, asumen la necesidad de protagonizar acciones para su conservación, recalcó según una información publicada en la red social en Facebook.
La tradicional ceremonia de la Oración a Poey, que nos reúne cada año, no puede ser un simple ejercicio de nostalgia histórica, dijo la también miembro de la Academia de Ciencias de Cuba, y actual directora del Centro de Investigaciones Marinas de la UH.