Compartir

Carlos del Porto Blanco

El Teatro Nacional de Cuba se ha convertido en un centro de resistencia cultural en Cuba. Pese a carencias, limitaciones materiales y agoreros de diverso tipo ha mantenido una programación semanal por donde transitan las agrupaciones de más calidad del patio. Este fin se semana se presentó en la Sala Avellaneda El lago de los cisnes, con coreografía de Laura Alonso, basada en la original de Lev Ivanov y Marius Petipa, con música de Piotr Ilich Tchaikovski. Es de destacar que no es la versión que normalmente se presenta en nuestros teatros.

Los grandes bailarines no son grandes por su técnica, son grandes por su pasión. Martha Graham.

Este es uno de los ballets icónicos y más queridos de la historia de la danza. La trama gira en torno a la princesa Odette, quien ha sido convertida en cisne por el malvado hechicero Von Rothbart, y solo el amor verdadero puede romper el hechizo. Esa obra maestra, inspirada en leyendas antiguas de las tradiciones rusa y germánica, fue creada por el compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovsky en 1875, siendo “El lago de los cisnes” el primero de sus ballets.

Según el programa, la primera presentación de “El Lago de los cisnes” tuvo lugar en el Teatro Bolshoi de Moscú en 1877, coreografiada por Julius Reisinger; sin embargo, fue la versión revisada de Marius Petipa y Lev Ivanov estrenada en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo en 1895 la que se convirtió en el punto de partida de cuantas han sido creadas y aclamadas hasta hoy.

La partitura de Tchaikovsky es conocida por su emotividad con piezas y melodías memorables que marcaron un antes y un después en la composición de música para ballets; la coreografía de Petipa / Ivanov, logra en su conjunto una belleza atemporal y la construcción de una poderosa historia de amor, engaño y redención que continúa resonando en la actualidad.

Desde entonces, numerosas revisiones y puestas en escena mantuvieron fresca esa subestimada obra de modo que para mediados de los años 40 del siglo XX empezó a ser ampliamente reconocida como paradigma del ballet. El Lago de los Cisnes bailado con la música de Chaikovski es actualmente uno de los más reputados títulos del ballet mundial y una de las mayores exportaciones artísticas de la Rusia imperial, así como una de las obras emblemáticas del compositor. Una de esas versiones es la elaborada por Alicia Alonso, que es la que se presentó en estos días.

Muchos críticos han puesto en duda la fuente original de la historia. El libreto se basa en un cuento Der geraubte Schleier (El velo robado), del escritor alemán Johann Karl August Musäus, aunque esa historia sólo proporciona las líneas generales de la trama del ballet. El cuento popular ruso El Pato Blanco tiene también semejanza con la historia de la pieza danzaria y puede haber sido otra posible fuente. Los contemporáneos de Chaikovski recordaban que el compositor tenía gran interés en la historia de la vida del rey Luis II de Baviera, cuya trágica vida supuestamente había estado marcada por el signo del cisne y que conscientemente o no, fue elegido como el prototipo del soñador príncipe Siegfried.

El patriarca del ballet ruso Fiódor Lopujov calificó El Lago de los Cisnes como un “ballet nacional” debido a sus cisnes, que argumentó, tienen su origen en fuentes lírico románticas rusas, aunque muchos de los movimientos del cuerpo de baile provienen de danzas circulares eslavas. Según Lopujov, “tanto la trama del ballet como la imagen del cisne y la idea misma de un amor fiel son esencialmente de Rusia”.

El Lago de los Cisnes suele representarse, fuera de Rusia y Europa del Este, en cuatro actos y cuatro escenas; o en tres actos y cuatro escenas en Rusia y Europa del Este.

Una de las versiones más destacadas de “El lago de los cisnes” es la creada por Alicia Alonso, quien, partiendo de la versión Ivanov / Petipa, y con un profundo respeto por la tradición clásica, nos legó una de las más acabadas interpretaciones de esta obra que continúa emocionando a las audiencias de todo el mundo. Esa es la que normalmente se aprecia en nuestras salas.

Prólogo (no está presente en todas las versiones)

La princesa Odette, sale al bosque a recoger flores para regalar a la reina madre y en su aventura se desvía del camino y se adentra en el manglar donde habita el hechicero Von Rothbart, quien arroja sobre ella un maleficio convirtiéndola en cisne.

Acto I

El príncipe Sigfrido arriba a su mayoría de edad; amigos, doncellas y nobles llegan a los jardines del palacio para rendirle honores. La reina irrumpe en la celebración, le regala una hermosa ballesta de caza y le recuerda su deber de elegir una esposa, para lo cual se ha organizado una ceremonia la noche siguiente a la que acudirán princesas de reinos vecinos en edad de contraer matrimonio. Al caer la noche, cuando los invitados se disponen a retirarse, Sigfrido ve una bandada de cisnes que sobrevuela los jardines.

Extrañamente fascinado por esta inesperada aparición, toma su ballesta y, en compañía de algunos amigos, se dirige hacía el bosque siguiendo el vuelo de las aves.

Escena

Sigfrido llega a la orilla de un lago e insiste en alejarse de sus amigos. Le llama la atención un cisne que destaca entre todos los de la bandada por su belleza y, asombrado, ve cómo se convierte en una hermosa doncella.

Sigfrido trata de infundirle confianza y ella le cuenta que es en realidad una princesa, de nombre Odette, y que es presa de un hechizo del malvado brujo Von Rothbart por el cual, solo en las noches, cuando la luna se refleja en el lago, ella recobra su forma de mujer; pero al amanecer, se convierte nuevamente en cisne… y que la única manera de romper el hechizo un juramento de amor eterno expresado por alguien capaz de morir por ella.

Sigfrido le pide a Odette que asista a la fiesta del palacio la noche siguiente para elegirla por esposa; pero ella le advierte del peligro de enfrentarse a Von Rothbart. Tras el idilio, amanece, y Odette vuelve a convertirse en cisne.

Acto II

En el gran salón del palacio todo está dispuesto para iniciar el baile. Anunciadas por los heraldos hacen su entrada las princesas hechas venir de otros reinos y, junto a sus respectivos séquitos, bailan sus danzas características para el príncipe y la corte; pero el pensamiento de Sigfrido está muy lejos de ahí y no repara en las invitadas.

Preocupada la reina por la indiferencia de Sigfrido, le exige elegir a una doncella como esposa; pero Wolfgang, el Tutor, anuncia una inesperada visita: es un noble y misterioso caballero que trae consigo a su hija, Odile, y la exhibe como la última pretendiente. Sigfrido queda impresionado creyendo ver en ella a Odette. Odile aprovecha la confusión, baila con el príncipe y le seduce.

Radiante de felicidad, Sigfrido presenta a Odile ante su madre como la elegida por esposa; pero el misterioso caballero exige al príncipe un firme juramento de fidelidad. Sigfrido lo proclama y Odile y su padre se burlan de Sigfrido revelando su verdadera identidad: es Von Rothbart y su engendro perverso: el cisne negro. Sigfrido se percata de que ha sido engañado, traicionando así el amor de Odette y, desesperado, corre al lago para pedirle perdón.

Epílogo

Los cisnes, muy entristecidos, tratan de infundir ánimo a Odette. La desdichada joven sabe que todo se ha perdido y que no recuperará ni su amor ni su forma humana. El triunfante Von Rothbart impone a su antojo todo su dominio sobre los cisnes. El príncipe Sigfrido llega al lago decidido a alcanzar el perdón de Odette y poniendo en riesgo su propia vida se enfrenta a la maldad y el poder hechicero de Von Rothbart. Sigfrido cae desfallecido; pero la valentía que motiva el verdadero amor se transmite a todos los cisnes y todos juntos, encabezados por Odette, enfrentan al oscuro poder, jurando y demostrando el amor eterno para ser al fin libres de la maldición

Los papeles protagónicos de la temporada (10 al 12 de abril) estuvieron asumidos por: Odette / Odile: Thalía Molina (10) / Liannys Hernández (11) / Lilia Laura Martínez (12); Von Rothbart: Pablo González y Príncipe Sigfrido: Yerandy Tápanes (10) / Samuel Pozo (11) / Abraham Quiñones (12).

El próximo fin de semana, 17 al 19 de abril, se presentará el Ballet Nacional de Cuba con la Fille mal Gardée. Ahí nos veremos.

 

Etiquetas: - - -