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¿Quién dijo que ya no está? Se equivocan quienes así lo crean. Es verdad que se le echa de menos. Nos hace falta. Verlo, con su uniforme verde olivo de faena y la barba icónica heredada de sus tiempos de joven rebelde y combatiente en la Sierra Maestra. Apegado al pueblo. Buscando soluciones a los problemas. Desafiante. Optimista. A pesar de los vendavales.

Hay nostalgia porque se ha ido físicamente. Pero millones de personas en Cuba y en el mundo celebran hoy los 100 años de Fidel, el Comandante en Jefe, el incansable luchador por la dignidad, la soberanía y la justicia social de los humildes.

Hay que festejar, brindar por la vida de quien jamás será moda pasajera, sino caudal permanente de enseñanzas para atacar a fondo los males que aquejan a la Humanidad.

Fidel forjó un pensamiento polifacético, y anduvo caminos duros y osados.

El mejor discípulo de Martí

Con un pensamiento radical el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz sacudió a la sociedad cubana. Movilizó a las masas como nunca antes.

Con su don aglutinador fue además educador, organizador. Confió en las virtudes del pueblo y les abrió cauces para conquistar imposibles. Multiplicó la ética de la solidaridad, aquí y en otras tierras. Asumió los errores con honestidad.

Bajo el liderazgo del Comandante en Jefe, Cuba creció ante el mundo. El imperio no cesó jamás en su hostilidad. Pero nunca pudo doblegarlo. En el año del Centenario de nuestro Héroe Nacional José Martí, Fidel y sus compañeros de lucha no dejaron morir al Apóstol.

En el Centenario de su mejor discípulo, hay suficiente vergüenza y patriotismo para defender la prédica fidelista. Cuba volverá a levantarse.