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Aunque todos los días del año debieran ser consagrados con amor y cariño a la infancia, el mundo le dedica su fecha internacional el primero de junio, una conmemoración esencial para recordar y reafirmar los derechos de los niños y las niñas del planeta que, para Cuba, representa un encargo sagrado en el interés de lograr el bienestar de lo que considera su principal y especial tesoro.

Instituido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en 1956, esa celebración aspira a conquistar la fraternidad y la comprensión entre los infantes de todo el orbe, por lo cual se acordó que cada país debiera promover actividades que involucren de manera directa y sistemática a los más pequeños de cada casa.

El Día Internacional de la Infancia busca concienciar y sensibilizar a la sociedad, gobiernos y familias sobre la importancia de proteger a la niñez, garantizar su bienestar, acceso a la educación, la salud, la igualdad de oportunidades y un entorno seguro libre de violencia y explotación.

Es una celebración para encomiar el potencial de esa etapa de la vida, escuchar sus voces y renovar el compromiso colectivo de construir un mundo mejor, donde cada niño y niña pueda crecer con dignidad, desarrollar plenamente sus capacidades y soñar con un futuro prometedor.

Proteger la niñez

Como proteger la infancia es invertir en el porvenir de toda la humanidad, esta jornada constituye ocasión ideal que Unicef dedica a la acción a favor de los más pequeños a escala internacional, y conmemora también la adopción de la Convención de los Derechos del Niño, que data del 20 de noviembre de 1989.

En Cuba se festejó por primera vez el Día Internacional de la Infancia en 1963; desde entonces no se escatiman esfuerzos para crear proyectos en su beneficio y asegurar que esa etapa de la vida sea feliz, en un país que les brinda salud y educación gratuitas, además del acceso al deporte y la cultura para viabilizar el desarrollo de sus actitudes.

La Unicef reconoció la experiencia cubana en la atención educativa en edades tempranas, mediante el programa Educa a tu Hijo y de los Círculos Infantiles, un proyecto que cuenta con cerca de 25 mil promotores, más de 80 mil educadores y el apoyo de varias instituciones sociales y gubernamentales.

Precisamente, el 10 de abril pasado se celebró el aniversario 65 de la creación de esas instituciones en Cuba, una obra genuina de la Revolución y de gran valor humanista que surgió en 1961, en los albores del triunfo de la gesta de 1959, para garantizar la atención de los niños y las niñas desde las edades más tempranas.

Educación y salud para niñas y niños

El Ministerio de Educación ha destacado que la creación de esos centros representó uno de los pasos más importantes del proceso revolucionario, al posibilitar la participación de las madres trabajadoras en las disímiles faenas, profesiones y oficios, seguras de que sus hijos e hijas tendrían esmerada atención en sitios destinados a su cuidado y formación más integral.

Por toda la geografía nacional se han diseminado los círculos infantiles, con la asistencia de miles de educadoras bien preparadas y con la ternura y delicadeza requeridas para asumir con éxito tan sensible función y aunque no cubren por completo la demanda, satisfacen las necesidades de un alto porcentaje de infantes desde los primeros años de existencia.

En la Salud Pública, por ejemplo, los más pequeños de casa están protegidos contra 13 dolencias, algunas de las cuales constituyen flagelos en países de América Latina y África, como la poliomielitis, tuberculosis, difteria, tétanos, tos ferina, sarampión y hepatitis, mientras las defunciones por enfermedades diarreicas agudas, profusas en el continente, en Cuba ocurren solo como excepción.

Como uno de los sectores más golpeados por el bloqueo de los Estados Unidos contra la nación, que provoca serias afectaciones de medicamentos, equipos y recursos materiales muy necesarios, muchos servicios están deprimidos como la Oncología pediátrica, en la cual especialistas, médicos, enfermeros y técnicos realizan maravillas para lograr calidad de vida y salvar a los infantes enfermos.

Hitos a favor de la infancia

A partir de esas voces se incorporaron derechos y garantías que fortalecen la protección integral, como la obligación de que los entornos educativos sean espacios protectores y afectivos, mayores salvaguardas frente a la violencia, disposiciones específicas para la protección en el entorno digital y un enfoque inclusivo hacia niñas y niños en situación de discapacidad.

“Este Código interesa a todas y todos. No es una ley para que un gremio o parte de la sociedad utilice más o menos, o para que los legisladores lo tengan en cuenta. Este es un Código para las familias”, aseguró la Dra. C. Naima Ariatne Trujillo Barreto, ministra de Educación.

La educación cubana, que tiene el mérito y la ventaja de contribuir decisivamente a la forja de valores, cuenta con el pensamiento visionario de José Martí y la sustancial obra que legara como arsenal invaluable para la realización de misiones altruistas y proyectos que tributen a la utilidad de la virtud y el mejoramiento humano, con aplicación prioritaria hacia la infancia.

El futuro garantizado

El Héroe Nacional advirtió: “Hombres recogerá quien siembre escuelas”, y otra de sus memorables frases enuncia: “Besos recogerá quien siembra besos”, en auténtica alusión al valor de los afectos en las relaciones humanas, con énfasis en la formación de niños y niñas.

La vigencia de esas sentencias influye en la formación de las nuevas generaciones, en aras de crear hábitos de convivencia y una conducta social y moral que propicien relaciones positivas desde la cuna, para lograr adecuado comportamiento a nivel social, al fomentarse la honradez, la laboriosidad, la lealtad y la solidaridad, entre otras cualidades imprescindibles.

Para beneplácito de ellos, los niños y niñas cubanos también participan activamente en proyectos culturales, que alimentan su espiritualidad y favorecen el desarrollo de actitudes artísticas, propiciadores del derroche del talento y la alegría propios de estas edades.

Tomada de ACN Especiales