Antigua Guatemala (usualmente abreviada como Antigua) es una ciudad de origen colonial en el antiplano central de Guatemala, en las faldas del Volcán de Agua, aproximadamente a 40 kilómetros al suroeste de la Ciudad de Guatemala. El 10 de marzo de 1543, los españoles fundaron el pueblo de Antigua Guatemala, que fungió como capital de toda Centroamérica. Fue la capital de la Capitanía General de Guatemala entre 1542 y 1773, periodo durante la cual se desarrolló gran parte de su arquitectura y trazado urbano de marcada influencia barroca. Esas características históricas y culturales llevaron a que la ciudad fuera declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1979. En la actualidad, Antigua Guatemala es la cabecera del departamento de Sacatepéquez.
Durante la época virreinal el espacio geográfico era conocido como Santiago de los Caballeros de Guatemala, nombre que llevaba la capital de la Capitanía General de Guatemala, que estuvo asentada allí entre 1541 y 1776, año en que la ciudad fue trasladada al Valle de la Ermita luego de que los terremotos de Santa Marta derrumbaran la ciudad por tercera vez en el mismo siglo. Se cree que este hecho fue aprovechado por las autoridades civiles como excusa para debilitar a las autoridades eclesiásticas —siguiendo las recomendaciones de las Reformas Borbónicas emprendidas por la Corona española en la segunda mitad del siglo xviii—obligando a las órdenes regulares a trasladarse de sus majestuosos conventos destruidos a frágiles estructuras temporales en la nueva ciudad.
A partir de la tragedia, la ciudad pasó a llamarse “arruinada Guatemala”, “Santiago de Guatemala antiguo” y la “antigua ciudad”. Fue abandonada por todas las autoridades reales y municipales, y en 1784 por las dos últimas parroquias: Candelaria y Nuestra Señora de los Remedios, quedándose también sin autoridades eclesiásticas. Sin embargo, el 4 de agosto de 1786 fue declarada como Villa de la Antigua Guatemala oficializándose su creación. Pocos años después, el arzobispo Cayetano Francos y Monroy autorizó el funcionamiento de tres parroquias interinas que llevaron el nombre de sus antecesoras: San Sebastián, Candelaria y Los Remedios, en donde se guardó la mayor cantidad de obras de arte religioso que permaneció en la Antigua Guatemala desde ese período.
Tras la Independencia de Centroamérica, en 1821, Antigua recuperó la categoría de ciudad y fue nombrada como cabecera del departamento de Sacatepéquez. Así mismo, el Estado de Guatemala estableció circuitos y distritos para la aplicación de justicia por medio de juicios de jurados en 1825, y la Antigua Guatemala fue asignada como sede del circuito homónimo en el distrito número 8 (Sacatepéquez).
Posterior al terremoto de 1976, y el deseo de su preservación, la ciudad fue designada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Su desarrollo posterior se ha marcado por un boom del mercado inmobiliario y una migración de las familias locales a las afueras, a comunidades como Ciudad Vieja, San Juan del Obispo, Jocotenango, San Lucas y San Pedro, Las Huertas.
En el siglo XXI, es un importante destino turístico guatemalteco por su bien preservada arquitectura barroca española con fachadas barrocas del Nuevo Mundo, así como un gran número de ruinas de iglesias católicas, incluso aún después de los severos daños que sus estructuras sufrieron por el abandono en que estuvieron entre 1776 y 1940 y por los terremotos de 1874, de 1917 y de 1976. También es reconocida por las solemnes procesiones de Semana Santa, que se han realizado anualmente desde antes del traslado de la capital a la Nueva Guatemala.
Muchos de los nombres de los municipios y poblados de Guatemala constan de dos partes: el nombre del santo católico que se venera el día en que fueron fundados y una descripción con raíz náhuatl; en el caso de la Noble Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, el nombre le fue conferido en honor a Apóstol Santiago.
Los primeros documentos históricos en que aparece escrito el nombre de Guatemala son las cartas de relación que Pedro de Alvarado envió a Hernán Cortés en 1524. En las cartas citadas, el nombre de Guatemala se escribe de la misma manera en que se hace ahora y que seguramente es la castellanización del vocablo Quauhtemalan (“lugar de muchos árboles”) de origen náhuatl, que era el nombre con el cual conocían a la ciudad y nación cakchiquel los auxiliares mexicanos que acompañaron a Alvarado y a Cortés.
Fue la tercera sede de la capital de la Capitanía General de Guatemala que comprendía a los actuales Estados de Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, así como Chiapas en México. Luego de la destrucción por inundación de la segunda ciudad el 11 de septiembre de 1541, ubicada en el Valle de Almolonga (barrio de San Miguel Escobar en Ciudad Vieja, Sacatepéquez en el siglo XXI) en las faldas del Volcán de Agua —a donde había sido llevada tras abandonar el primer asentamiento en Iximché (Tecpán), en 1527-. El 27 de septiembre se eligió una comisión de dos alcaldes y once ciudadanos para que inspeccionaron el área y recomendaran un nuevo lugar para trasladar allí la ciudad, y, a los dos días retornaron y asegurando que el sitio idóneo era el Valle de Tianguecillo, a donde ordenó el cabildo que se mudaran los pobladores. Pero, antes de que se realizara el traslado, arribó el ingeniero Juan Bautista Antonelli, constructor de ciudades y villas, quien recomendó que la ciudad fuera trasladada al Valle de Panchoy —o Valle del Tuerto—, porque “en él se aparta el peligro de los volcanes, que nunca podrán inundarla, está resguardada del Norte, con los cerros que la rodean; tiene abundancia de aguas, que naciendo muy altas corren por este valle sobre la faz de la tierra, y se pueden encañar y llevar fácilmente a todas partes; que dicho terreno es llano, y por esto cómodo para la formación de las plazas, calles y casas; y tan dilatado, que por mucho aumento que tome la Ciudad, tendrá suelo donde extenderse, hasta ocho, o nueve leguas de circunvalación. [Además], que dicho sitio en todos tiempos está bañado de Sol, y es tan fértil, que todo el año se ve cubierto de hierba, y por esta parte es bueno para apacentar bestias y ganados. [Finalmente], en sus inmediaciones hay gran proporción para fabricar tejas, ladrillo y adobes, que en los cerros que rodean el valle se encuentran canteras a distancia de dos o tres millas; y no lejos se halla la cal y el yeso.”
La nueva ciudad fue construida a partir de 1543 en el Valle de Panchoy, y establecida como cabecera de la Real Audiencia de Guatemala en 1549. Durante su desarrollo y esplendor fue conocida como una de las ciudades más hermosas de las Indias Españolas. La ciudad se trazó en forma rectilínea, con las calles orientadas de norte a sur y de este a oeste, con una plaza central. Para los edificios eclesiásticos y de gobierno fueron designados lugares importantes alrededor de la plaza central; a esta plaza también se le llamó plaza Mayor, plaza Real y plaza de Armas.
Entre 1549 y 1563, las propiedades al sureste de la plaza mayor fueron vendidas a la corona y ocupadas por el primer presidente de la Real Audiencia de los Confines: el licenciado Alonso López Cerrato. quien además fungió como gobernador y capitán general. El edificio que se construyó originalmente era pequeño de artesonado con portal, techo de teja y paredes de adobe. La ciudad estaba rodeada por tres volcanes, montañas, planicies y cerros; a ese territorio se le llamó “Valle de Guatemala” y contaba con setenta y tres pueblos, dos villas y la propia ciudad de Santiago de los Caballeros.
Debido a los constantes problemas entre los conquistadores y los representantes de la corona enviados por el rey de España, la Audiencia de los Confines se suprimió en 1565. En 1570 se reinstauró la audiencia, esta vez independiente del virrey de México y se le llamó Audiencia de Guatemala.
Los monjes franciscanos fueron los primeros en mudarse al valle de Panchoy, la capital del Capitanía General de Guatemala y construyeron una capilla en el solar en el que posteriormente se construyó la iglesia de la Escuela de Cristo. Esta capilla fue destruida en 1575 por un terremoto y durante los siguientes diez años se hicieron colectas para construir el nuevo complejo, a dos cuadras del anterior. El complejo franciscano se convirtió en un importante centro cultural y religioso para todo la Capitanía General de Guatemala: teólogos, juristas, filósofos, físicos y matemáticos estudiaron en su colegio de San Buenaventura, que estaba ubicado en donde actualmente están las ruinas del monasterio.
La primera edificación de una iglesia catedral fue iniciada el año de 1545 con los escombros traídos del destruido asentamiento en el valle de Almolonga; su construcción fue entorpecida por los frecuentes sismos a lo largo de los años.
La ciudad fue la última morada del cronista español Bernal Díaz del Castillo, quien también fue sepultado en una de las iglesias; también se conserva la que fue su última residencia y otros sitios históricos coloniales.
La construcción de las Casas Reales para la residencia del capitán general y los oidores de la Real Audiencia de los Confines se inició en 1558. En el lugar se ubican la Caja Real, la cárcel, el cuartel del Batallón de Dragones, la Sala de Armas, las casas de habitación de los oidores y caballerizas huertos y bodegas.
La Iglesia, Convento y Colegio de la Compañía de Jesús fue creada a través de Real Cédula del 9 de agosto de 1561. Esa manzana jesuítica, donada en parte por el cronista Bernal Díaz del Castillo, comprendía tres claustros y un templo, y vivían en él por lo menos doce jesuitas.
En el siglo XVI ocurrieron varios terremotos de consideración en las siguientes fechas: 21 de marzo de 1530, 11 de septiembre de 1541, 1565, 1575, 30 de noviembre de 1577 y 23 de diciembre de 1585.
Referencias
- Antigua Guatemala. Enciclopedia Británica. https://www.britannica.com/place/Antigua-Guatemala
- Antigua Guatemala. Wikipedia. https://es.wikipedia.org/wiki/Antigua_Guatemala