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La Habana, Cuba.  La ministra de Educación, Naima Trujillo Barreto explicó que el nuevo curso escolar comenzará el Primero de septiembre con más de un millón 500 mil estudiantes y plena consciencia de los impactos de la asfixia del gobierno norteamericano para el pueblo.

Enfatizó que la educación no puede ser un proceso homogéneo en un país de comunidades diversas, por lo que ninguna institución se va a parecer a otra, pero el reto, será lograr cumplir las aspiraciones comunes de cada nivel educativo, siempre dentro del rango de calidad.

Refirió además que todos los gobiernos locales han logrado con los recursos disponibles, diseñar un inicio con los estudiantes en disposición de beca, pero los pases serán más espaciados.

La titular reflexionó sobre la importancia del apoyo del sector no estatal y redes comunitarias, para facilitar a los estudiantes y familias recursos esenciales.

Flexibilidad y nuevos ajustes

La titular de Educación detalló que ante los apagones y la falta de transporte, las escuelas abrirán con horarios escalonados y flexibles, aprovechando los márgenes para actividades de desarrollo lógico y artístico.

Admitió que hasta el momento no se ha logrado completar la entrega del uniforme escolar para grados preescolar y séptimo debido a problemas logísticos y de inventario, aunque la industria seguirá produciendo en septiembre y octubre, a pesar de eso; las exigencias en ese sentido serán reducidas.

Reiteró que, para hacer posible y creíble un proyecto de tal inclusión hay que armonizar voluntades pese a las diferencias territoriales, para que todos los niños reciban una respuesta de calidad.

Refiriéndose a ello, destacó la entrega del personal docente como el principal activo para sostener el curso, con la disposición de redoblar sus esfuerzos, a pesar de las carencias.

Por: Laura Fuentes Medina