La Habana, Cuba. – Versiones actuales del filme La dama de las camelias ofrecen el drama desde raíces más verdaderas y despojan de tanto maquillaje romántico a la obra de Alejandro Dumas, hijo, quien retrató en Margarita Gautier a la cortesana francesa Marie Duplessis.

Nacida pobre el 15 de enero de 1824 en Nonant-le-Pin, el escritor conoció a Rose-Alphonsine Plessis cuando campeaba París como cortesana bien pagada y a quien adornaban las camelias.

Alejandro Dumas rompió la relación no por su falta de recursos como intentó decir en una carta, sino por la tuberculosis de la mujer, entonces sin cura, y se largó a España.

Meses después de la muerte de Marie Duplessis, se encerró en una habitación y escribió la novela que lo catapultó a la fama, La dama de las camelias, en la que Margarita Gautier fallece tuberculosa y su amante queda destrozado por la pérdida.

Divina Marie

Cupé azul tirado por purasangres, comensal de la Maison Dorée y luciéndose en teatros con un ramo de camelias blancas, Marie Duplessis, La divina Marie, gastaba más de 200 mil francos de oro al año.

Alejandro Dumas, hijo, no fue el único amante que trasciende, después llegó Franz Liszt en exaltada relación amorosa que finalizó cuando el compositor húngaro abandonó París, mareado ante el éxito que le esperaba en Europa; el viaje a Constantinopla quedó en ascuas por el deceso de la cortesana.

Liszt dijo de ella que tenía un buen corazón, fue la más absoluta y perfecta encarnación de la mujer y que a su muerte un extraño acorde de elegía vibraba en su corazón en recuerdo suyo?

Más de Marie Duplessis: inspirados en La dama de las camelias, Giuseppe Verdi compuso la música de La Traviata, y el poeta puertorriqueño Edwin Torres (Teseo) escribió el poema Mírame.