La Habana, Cuba. – El 2020 sacudió al mundo con un virus contagioso y mortal de coronavirus que, más de un año después, no ha podido ser controlado, y en ese período aciago de crisis económica y sanitaria global el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba en lugar de refrenarse, tuvo una brutal escalada.

Una actualización de las afectaciones sufridas por nuestro país entre abril y diciembre de 2020 evidencia la manera oportunista en que el gobierno estadounidense recrudeció su política de permanente hostigamiento, precisamente en el contexto de la pandemia

La aviesa intención de fortalecer el bloqueo en esta coyuntura de mayor vulnerabilidad revela su particular rostro inhumano, denuncia el informe de Cuba

Afirma que el gobierno de Estados Unidos identificó en la crisis generada por la Covid-19 una aliada para promover inestabilidad social e intentar rendir al pueblo cubano por hambre y carencias.

El bloqueo separa y asfixia

La actualización del informe sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba precisa que solo entre abril y diciembre de 2020 esa política causó pérdidas por más de 3 mil 586 millones de dólares.

Denuncia que el gobierno estadounidense obstaculizó deliberadamente la importación de insumos para enfrentar la Covid-19, e impidió el acceso a rutas logísticas de transportación más rápidas.

Cuba no pudo adquirir 32 equipos e insumos vinculados a la producción de sus candidatos vacunales o sus estudios clínicos, y debió recurrir a otros proveedores como intermediarios, con el consiguiente incremento de precio.

El documento califica de perversa e inmoral la prolongación de la campaña de descrédito contra la cooperación médica de Cuba, y recuerda que la salud es un derecho humano.