La Habana, Cuba- La extensión de la tregua anunciada por Washington con aires de vencedor sobre Irán y de supuesta benevolencia, busca ocultar su incapacidad para resolver el grave conflicto creado por sus bombardeos a Teherán y el seguimiento a la melodía de guerra impuesta por Israel, aspirante a la hegemonía regional y cancerbero de sus intereses en el Medio Oriente.
La administración republicana quiere salir del entuerto en que le ha enredado la resistencia iraní; pero no está dispuesta a conceder.
Por el contrario, exige lo que no le toca, para celebrar negociaciones y, al propio tiempo, no logra infligir una derrota militar a Irán, pese a las cuantiosas pérdidas que la nación persa ha sufrido.
De modo que el Presidente estadounidense actúa como la zorra de la fábula cuando no logró alcanzar el racimo de uvas colgando de la parra. Mintió para hacer ver que no tenía importancia: “Están verdes”.