La Habana, Cuba. – Pudo ser una aseveración imprudente; pero todo indica más bien a que fue tendenciosa. Ello ilustraría las tensiones que rodean la campaña presidencial en Colombia.
La publicación por la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, de un mensaje en la red social X en que informa haber conversado telefónicamente con el presidente de Ecuador, Gustavo Noboa, y haberle expresado la voluntad de luchar contra el narco y el crimen en la frontera común para, a seguidas, “informar” que Quito bajará los aranceles a los productos colombianos “como muestra de su buena voluntad”, ha sido considerado por algunos como una traición de Valencia a su país y, lo que es más grave, como una intromisión del Gobierno ecuatoriano en las elecciones de Colombia, para conspirar contra el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, quien marcha a la cabeza en los sondeos con vista a las elecciones de fin de mes.
Juego sucio
La ministra de Comercio de Ecuador negó que el compromiso de la candidata derechista colombiana en su diálogo con Noboa, fuera la causa de que el mandatario bajara al 75% los aranceles a los productos de esa nación, que había elevado al 100%.
Dijo que fue una mala decisión. Pero nadie puede pasar por alto que el mensaje de Paloma Valencia en la red X, se inserta de maravillas en una campaña electoral caracterizada por las maquinaciones mediáticas contra Cepeda y el Pacto Histórico para impedir la reelección de ese partido y propiciar, también en Colombia, un retorno de la derecha.
La revelación reciente de audios que, presuntamente, vinculan al exmandatario hondureño, Luis Orlando Hernández, con una campaña comunicacional de descrédito de la Presidenta de México, confirman que en materia de manipulación, a la derecha latinoamericana nada le es ajeno.