Por Roger Ricardo Luis
En el escenario bélico del Medio Oriente ha entrado un actor que ha desafiado no solo al Estado yemení, también a potencias como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Israel y Estados Unidos: el movimiento de los hutíes, surgido en 1992.
Ellos son exponentes de una larga historia de exclusión política, luchas religiosas internas y procesos tribales arraigadas en Yemen. El nombre de Movimiento Hutí honra a uno de sus líderes, Badredin Hutí, asesinado en 2004, en un levantamiento contra el gobierno yemení; su jefatura afirma que no pretenden ser una organización religiosa, sino una agrupación política contra la injerencia occidental en su país.
Ellos integran el Eje de la Resistencia liderado por Irán, que incluye al grupo islamista palestino Hamás, en la Franja de Gaza, y Hizbulá, en el Líbano.
Sus tropas la integran 200 mil combatientes.
Crisis en el mar rojo
En octubre de 2023 comenzó la crisis del mar Rojo, ocasión en que los hutíes declararon oficialmente la guerra a Israel en apoyo a la milicia de Hamás en Gaza y al pueblo palestino en general.
Desde entonces ha estado atacando objetivos navales militares y civiles de Israel, Reino Unido y Estados Unidos; se estima que se han realizado más de 100 ataques a barcos con banderas de 60 naciones en el mar Rojo, estrecho de Bab el-Mandeb, golfo de Aden, mar Arábico y la cuenca somalí.
Esas acciones se enfilan igualmente a la retención del comercio por el mar Rojo, por donde fluye el 15% de esa actividad internacional, al tener que cruzar el estratégico paso de Ben el-Mandeb.
El volumen de mercantes que atraviesan ese paso marítimo ha descendido casi un 60% desde que comenzaron esos ataques, según afirman agencias navieras.
No solo en el mar
En septiembre último, los hutíes lanzaron una ofensiva que ha transformado el mapa del conflicto, pues en apenas 18 horas tomaron el control de 130 kilómetros de la costa yemení en el mar Rojo.
En esa ofensiva tomaron las islas Hanish y la de Perim, situada en el punto más estrecho de Ben el-Mandeb, lo cual permite dominar los dos lados del canal marítimo que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
Es decir que en el plano geopolítico, el control total del canal de referencia les otorga un poder de negociación sin precedentes.
Se incluye la paralización de las exportaciones de petróleo de Arabia Saudita, tras el ataque hutí a su principal oleoducto y la falta de respuesta inmediata de Estados Unidos a la crítica situación saudí y de sus aliados en la región que impacta en la economía internacional con el alza de los precios de los combustibles.