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La Habana, Cuba. – Aunque el gobierno estadounidense y medios al servicio de sus intereses intentan hacer creer ante el mundo que empresas foráneas, con negocios en Cuba, se han marchado por la crisis y el modelo cubano, bien sabido es que lo hicieron por miedo a las sanciones provenientes de Washington.

La Orden Ejecutiva 14404 (mayo 2026) amenaza con congelar activos y excluir del sistema financiero de ese país a cualquier entidad que comercie con la mayor de las Antillas. La medida, por cierto, no la única como parte de la política de asfixia económica contra La Habana, se suma a la Ley Helms-Burton, la cual establece demandas contra empresas que «trafiquen» con propiedades nacionalizadas acá.

En busca de esos ingresos que ayuden a reactivar su industria y enfrentar el impacto del bloqueo económico, comercial, financiero y energético, Cuba se ha trazado 176 transformaciones que también ofrecen más oportunidades y beneficios al sector privado, a la banca y a la inversión extranjera.

A su vez están orientadas a modernizar el tejido empresarial, diversificar formas de gestión y estimular la productividad en los territorios.

Con información de ACN