El 27 de octubre de 2000 el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz pronuncia un histórico discurso en la sesión solemne de la Asamblea Nacional en el Palacio Federal Legislativo en Caracas, en la República Bolivariana de Venezuela.
Ante la presencia del presidente venezolano, Hugo Rafael Chávez Frías, Fidel expresó su admiración y cariño por el hermano pueblo. En ese sentido dijo que se acogía al derecho que Martí legó a los cubanos: “experimentar una enorme admiración por Venezuela y por quien fuera el más grande soñador y estadista de nuestro hemisferio, Simón Bolívar”.
El líder cubano subraya ante los venezolanos, que con la experiencia de 41 años y 10 meses en la lucha frente a las agresiones de la potencia más poderosa que haya existido sobre la Tierra, los cubanos contemplan, admiran y comparten la dura y difícil batalla que ellos libran, inspirados en Bolívar.