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La Habana, Cuba. – El donativo concedido por los trabajadores de la sucursal Transtur de la provincia espirituana a los hogares de niños sin cuidado parental de Cabaiguán y Sancti Spíritus dejó el mejor de los colores: el del amor y el humanismo.

En tiempos como estos, se necesitan de todos los obsequios que los trabajadores de Transtur llevaron a los hogares: ropas, alimentos, productos de aseo, limpieza y hasta cremas y perfumes.

Yensy Turiño Gutiérrez, director de la sucursal Transtur- explicó que hay dos elementos fundamentales que utilizamos: uno es un fondo que creamos a partir de la entrega de los trabajadores para el aporte social y el otro tiene que ver con la contribución de cada trabajador de su salario.

La de ahora fue una jornada de recompensas mutuas, al compás de la conga santiaguera los niños terminaron por contagiar a los trabajadores de Transtur.

Con información de Escambray