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Bajo el título de Malpaís, en fecha reciente quedó inaugurada en el Museo Nacional de Bellas Artes una exposición personal de Alejandro Campins.

Según destaca la nota publicada por la prestigiosa institución, el artista, reconocido por una obra que explora la contemplación, el silencio y la relación entre paisaje y memoria, presenta en esta muestra un grupo de piezas en las que la pintura se desplaza más allá de la representación, para convertirse en experiencia perceptiva y estado de conciencia.

La nota añade que, inspirada en El Desierto Pintado de Arizona, colección de obras del Museo de Arte Moderno, en la capital del norteño Estado, la serie que expone ahora Campins toma el paisaje como umbral y no únicamente como territorio.

Las formaciones geológicas, marcadas por estratos de tiempo y color, funcionan como punto de partida para una investigación pictórica.

Otra forma de acercarse al paisaje

A través de formatos que oscilan entre lo íntimo y lo monumental, en Malpaís, exposición inaugurada recientemente en el Museo Nacional de Bellas Artes, Alejandro Campins desarrolla diversas formas de aproximación al paisaje.

Más que describir un lugar, las obras evocan una experiencia interior donde luz, materia y espacio convergen en un delicado equilibrio.

La muestra constituye también una reflexión sobre los márgenes: el desierto aparece simultáneamente como territorio inhóspito y refugio, resistencia y revelación.

Frente a las dinámicas de aceleración y saturación visual del presente, Malpaís reivindica otra forma de relación con la imagen y con el tiempo. De acuerdo con la nota del Museo Nacional de Bellas Artes, la exposición de Alejandro Campins estará abierta hasta el próximo 30 de agosto.

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