La Habana, Cuba. – Francisco Pichón, coordinador residente de la Organización de Naciones Unidas en Cuba, declaró al medio inglés The Guardian que el acceso al combustible resulta determinante para sostener la asistencia humanitaria y salvar vidas en medio de la crisis energética que afecta al país.
Señaló que hospitales redujeron operaciones, pequeños negocios cerraron y miles de cirugías fueron pospuestas, mientras mujeres embarazadas y recién nacidos enfrentan riesgos por fallas en la electricidad.
El funcionario dijo que pacientes con hemodiálisis, afecciones oncológicas y enfermedades crónicas dependen de la energía como soporte vital, y médicos y enfermeras trabajan bajo condiciones que ponen a prueba al sistema de salud.
El shock energético tiene un efecto multiplicador sobre servicios esenciales como el bombeo de agua, la conservación de alimentos y el transporte de pacientes, lo que genera fallas.