Por Adalys Pérez Suárez
Cuatro exposiciones personales y una colectiva fueron inauguradas recientemente, dentro de la tercera edición de Malayerba.
Las mismas integran la dotación del concurso realizado el pasado año por este proyecto, en el que sietee jóvenes artistas fueron premiados o recibieron menciones.
En la Sala A de la galería Salón Blanco, de La Habana Vieja, está abierta la muestra Silencio incómodo, con obras de José Miguel Cano, merecedor del Gran Premio en dicho certamen.
En galería La Nave, de Playa, se puede visitar Senescencia, con piezas de Marcos Rodríguez González, ganador del Primer Premio; mientras en la Casa de México, se exhibe la muestra Lo prometido, con fotografías de Ismael Olázabal, merecedor del Segundo Premio y, en Galería Malayerba, del Vedado, La patria no es un lugar, con piezas de Karolyn Sánchez, ganadora del Tercer Premio.
Por una mayor visibilidad para el arte emergente
Además de las exposiciones con obras de los galardonados en la tercera edición del proyecto Malayerba, en la Sala B de la galería Salón Blanco, en el Vedado capitalino, el público puede visitar la muestra colectiva Salón de los Premiados, en la que también aparecen obras de los jóvenes artistas que recibieron menciones.
Ellos son Kevin Sánchez, Kevin Oramas y Darian Abad. El proyecto Malayerba surgió hace tres años, a partir de la colaboración del Fondo de Arte Joven y la Fundación Los Carbonell, con sede en Panamá.
Desde entonces, este concurso ha mantenido una frecuencia anual y un alcance nacional, enfocado en artistas cubanos residentes en el país.
Su objetivo es apoyar procesos creativos, ofrecer visibilidad a la producción emergente y acompañar la formación profesional de las nuevas generaciones.