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A principios de los años 2000, el joven manzanillero Eliéxer Peláez Pacheco, titulado como técnico en construcciones metálicas, sentía indefinida su perspectiva profesional. Aunque ejercía como profesor de su especialidad, proyectaba su mirada hacia las letras. Dice que la disyuntiva era enorme y terminó desvinculándose del trabajo.

Comenzó un letargo de inacciones por todo un año, que llegaron a incomodarles, confiesa.

Entonces, una conversación con amigos coetáneos le iluminó el futuro: retornaría a la simbólica época de clases y exámenes.

Peláez Pacheco fue de los primeros granmenses en incorporarse a las aulas universitarias, adscriptos a cursos de superación integral que el Comandante en Jefe hizo Fidel Castro dio a conocer al país, desde la Plaza Celia Sánchez Manduley, en la ciudad del golfo de Guacanayabo. Ofrecía estudios y remuneración salarial.

Comunicador eficiente

Las habilidades ante micrófonos, grabadoras y cámaras, no las adquirió Eliéxer Peláez Pacheco tras su graduación universitaria. Desde pequeño, mantuvo vínculos con la creación radial por y para niños, en la emisora del Guacanayabo, institución con un gran acervo cultural, intelectual y social.

“La formación adquirida en la adolescencia me inspiró”, reconoce. Indica que el centro televisivo de Manzanillo, donde Peláez Pacheco lleva laborando 16 años, fue levantado con el apoyo de sus propios trabajadores.

Junto al proceso constructivo, se fueron especializando: aprendieron a manejar la tecnología y las rutinas productivas.

Hoy, Golfovisión es referente artístico, informativo y comunitario y formidable reflejo de una ciudad vibrante y con una historia enaltecedora. A esa cualidad, ha contribuido Eliéxer Peláez, aquel constructor devenido periodista.