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Ciego de Ávila, Cuba. – Más de 250 fincas del sector cooperativo y campesino en Ciego de Ávila aplican técnicas agroecológicas para combatir plagas y obtener alimentos sanos.

Humus de lombriz, cachaza azucarera, compost, desechos de cosechas y estiércol vacuno son algunos de los abonos que tienen un creciente uso, iniciativa que favorece la tierra y el medio ambiente con un mínimo de inversiones.

Las cooperativas Roberto Carvajal, Hipólito Delgado, El Vaquerito y Aníbal Madrigal son abanderadas en el movimiento agroecológico, el cual se extiende a empresas estatales, entre ellas la agropecuaria La Cuba y Agroindustrial Ceballos.

Con los abonos orgánicos y el empleo de la ciencia y la técnica, los agricultores de la provincia avileña fomentan alimentos en un complejo contexto para el país, sometido a un recrudecimiento del bloqueo que obstaculiza la entrada de combustible.