La Habana, Cuba.- Hoy es el Día Mundial de la Salud, dedicado a la salud materna y del recién nacido. Bajo el lema Comienzos saludables, futuros esperanzadores inicia una campaña de un año que exhorta a los gobiernos y a la comunidad de la salud a intensificar los esfuerzos para poner fin a las muertes prevenibles de madres y recién nacidos, y a dar prioridad a la salud y el bienestar de las mujeres y niños a largo plazo.
El representante de las Organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud en Cuba, Mario Cruz, elogió los logros del país en los indicadores materno infantiles y la experiencia acumulada que pasa por las fortalezas del sistema sanitario cubano.
En ese sentido, Cruz destacó el enfoque en la atención primaria y el acceso a la atención especializada desde el parto, los controles pre y postnatales, así como el cuidado que se le pone a la madre y al niño desde múltiples sectores.
Por la salud de madres y recién nacidos.
A propósito del Día Mundial de la Salud, dedicado a la salud materna y del recién nacido, la Directora de Atención Médica y Social del MINSAP, Ayluj Casanoba, recalcó que en medio de un escenario complejo en el país, que enfrenta un recrudecido bloqueo, el Programa Materno infantil cerró el pasado año con el mismo indicador del 2023: una tasa de mortalidad infantil de 7,1 por cada mil nacidos vivos.
Mencionó entre los retos, disminuir el embarazo en la adolescencia y la incidencia del bajo peso al nacer, incrementar la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y complementada hasta los dos años, así como elevar el conocimiento de la población para el cuidado de embarazadas y de los menores de un año.
Aseguró que el compromiso de los trabajadores del sector será siempre, el de poner la salud del pueblo en el centro de las prioridades.