Ante el déficit energético provocado por el cerco imperial a Cuba, la Universidad de Ciencias Médicas en Las Tunas adopta las medidas de descentralización de estudiantes hacia los municipios de residencia.
En las áreas de salud se facilita el proceso, al contar con profesores categorizados para atender a los estudiantes en las diferentes especialidades de formación, mientras en los postgrados se mantienen los becados en su residencia.
A pesar de las restricciones energéticas se priorizan y gestionan convenios para asegurar las rotaciones requeridas en otra provincia, con lo cual no se afecta la calidad del proceso docente-educativo.
La descentralización en la universidad médica tunera ha estado orientada, además, a mantener la extensión universitaria, como una de las funciones sustantivas, y el puente entre la institución y la sociedad.
El trabajo: formador en valores
En el ámbito de la Salud Pública es de gran importancia la educación en el trabajo, ya que es extensión universitaria propiamente dicha, con acompañamiento de las cátedras honoríficas y multidisciplinarias.
Los estudiantes se insertan en proyectos comunitarios y trabajan con grupos vulnerables, que incluyen embarazadas, algunas de ellas adolescentes, y adultos mayores.
Esa labor forja y forma al estudiante en valores para su desempeño cuando egrese y vaya a prestar servicios a la comunidad, como lo enfatizó Eric Rondón Sánchez, director de Extensión universitaria.
Con la descentralización, en la Universidad de Ciencias Médicas de Las Tunas se diseñó una estrategia en esa área para una visión integral del egresado, porque alrededor de la salud del individuo hay problemas en la dimensión social, económica y ambiental.